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domingo, 29 de mayo de 2011

Baptized by Blazing Fire, día 23 cont...

Haak-Sung:
El número de demonios continuó incrementandose gradualmente. Ellos nos atacaron en grupos. Yo pinché sus ojos, se los saqué, los golpeé y los lance por ahí. Pero, no fui capaz de defenderme y de atacarlos al mismo tiempo. Ellos fueron muy numerosos. Mi fuerza comenzó a debilitarse y yo pensé, “Si solamente tuviera la Santa Espada, sería capaz de derrotarlos a todos ellos con certeza….” En medio de la batalla, pensé en esto muy a menudo. Debería orar más para recibir el poder de DIOS. Debería también leer más diligentemente y estudiar Su Palabra. Si yo hiciera todo esto, sería capaz de recibir la espada del Espíritu Santo.

A medida que luchaba hoy con los demonios, me dí cuenta de varias cosas. Mientras más los derrotaba, más aumentaban en número y atacaban. Yo no tenía idea en donde se escondían. No solamente aparecían nuevos demonios para atacar, sino que los que habían sido derrotados por Joseph, Joo Eun, y Yoo Kyung una vez, regresaban y atacaban. Estabamos realmente asombrados por la cantidad de demonios que estuvieron atacándonos durante el tiempo de oración. Ellos son como buitres, forman un círculo alrededor de su presa a medida que más se unen. Cuando es el momento del festín los buitres irrumpen contra su presa. Los demonios atacan en formas similares, todos a una misma vez y aquellos que no eran visibles aparecían de la nada. Aquellos que se escondían estaban esperando el momento oportuno. También fui capaz de ver a Satanás en el infierno. Él estaba gritando sus órdenes a sus subordinados a medida que ellos se desplegaban para unirse al ataque. Nunca había experimentado una batalla con tantos demonios. Hoy, habían enjambres de demonios prendidos al cielo raso y a las paredes de la iglesia. Había tantos de ellos que nada era visible excepto los demonios.

Lloré a DIOS para que me concediera  el fuego Santo. “DIOS Trinidad! Por favor, concédeme el Fuego Santo! El fuego que quema demonios!” DIOS me concedió una bola de fuego. La bola de fuego rápidamente entró en mi pecho. Tan pronto como el Fuego Santo fue colocado en mi cuerpo, los demonios comenzaron a evitarme. Antes de que el fuego entrara, me estaba cansando mucho, pero poco después de que el fuego ardiente entró en mí, mi fuerza se recargó. Fui capaz de cazar y derrotar demonios.  Después de que derroté a todos los demonios, hice una oración de gratitud al Señor. Yo estaba muy agradecido por todo. Luego, recordé los días cuando rompí el corazón del Pastor y con esos pensamientos, lágrimas comenzaron a llenar mis ojos.

Durante la mitad del servicio, el Pastor llamó “Sam” y yo instantáneamente respondí, Amén.
El Pastor lideró un servicio extremadamente poderoso. Noté que mi alma y mi espíritu rápidamente han estado creciendo y cambiando. Soy una persona totalmente diferente de lo que era hace dos meses atrás. Además, estoy despierto espiritualmente y soy capaz de profetizar, discernir espiritualmente, orar en lenguas, obtener palabra de conocimiento,  sabiduría y soy más fuerte en mi fe. Cuando converso con Jesús, a menudo veo el trono del Padre. Aunque el  Espíritu Santo es un Espíritu, yo soy capaz de alguna manera de verlo a Él con mis ojos espirituales. Me husta mucho venir a la iglesia, es divertido y emocionante. Estoy muy a gusto de tener un servicio que dure toda la noche. Es difícil para mí expresar todo el gozo que experimento cuando evangelizo y oro. Me gusta mucho esto. El servicio comienza durante la noche y dura hasta la mañana, usualmente alrededor de las 6 o 7 am. No es aburrido en absoluto, de hecho, es divertido. Después de la reunion de oración, nosotros testificamos el uno al otro hasta las 5 am. También nos juntamos para comer bolas de arroz. Una vez que terminamos de comer temprano en la mañana, continuamos orando por un rato más hasta que el sol comienza a brillar. Una vez el rally de oración ha terminado, el Pastor nos lleva de regreso a nuestras casas. Jesús nos acompañaba en nuestro viaje de regreso, Aleluya!

Hermana Baek Bong Nyo:

Como fervientemente oré en lenguas, Jesús apareció. Rápidamente sentí que estaba a punto de llevarme al infierno una vez más. Parecía como si el Señor estuviera un poco titubeante con respecto a mi viaje. Antes de que el Señor fuera capaz de hacerme una pregunta, yo le pregunté a Él. “Jesús, ¿por qué estás vacilante? Yo sé que estás a punto de llevarme al infierno otra  vez, ¿verdad?”  El Señor tuvo en su rostro una expresión embarazosa. Yo no podía desobedecer al Señor. “Jesús, si tú no me muestras a mi familia en tormento, te seguiré hasta los confines del infierno. No quiero ver a mis padres en tormento.” El Señor tomó mi mano sin decir una palabra.
Como es usual, una vez el Señor tomó mi mano, estuvimos en el infierno. Comenzamos a  caminar a través de un camino angosto. En corto tiempo, el olor a cuerpos putrefactos comenzó a llenar el aire. Llegamos a un amplio campo. Allí había innumerables cruces alineadas. Todas estaban enterradas profundamente en la tierra. Había muchas personas colgando de las cruces y muchos más, esperando en largas filas para ser crucificados. Mi madre estaba también presente entre la multitude, esperando a ser clavada en la cruz. Ella se paró bajo una de las cruces desocupada.

Una criatura atemorizante y de gran tamaño vigilaba las cruces. Cuando fue el turno de mi madre, la criatura ató a mi madre sobre la cruz y la preparó para ser clavada. La criatura me miró y volteó hacia ella hablándole, “Dile a tu hija que no vaya a la iglesia y que pare de creer en Jesús en este instante. De otra forma, realmente morirás hoy!” Mi madre se veía llena de miedo. La criatura me miró e irrumpió, “Si tú dices que tú pararas de creer en Jesús, yo perdonaré a tu madre y no la atormentaré. Dilo! Dí que dejarás de creer!” Este intentó negociar conmigo. “Dilo ahora! Haz tu voto! Apúrate!” -demandaba. La situación era muy tensa. La criatura tenía un cuerpo humano pero la cabeza era de un caballo. Era abominable,  no podía mirarla directamente a los ojos. La criatura jaló una espada grande brillante y ordenó a sus subordinados. Los subordinados rápidamente obedecieron y se movieron. La criatura luego presionó a mi madre. “Rápido! Dile a tu hija! Ahora! El infierno está en caos por culpa de tu hija. La iglesia a la que tu hija está asistiendo ora toda la noche. Nosotros somos perturbados en cada camino. Humanos que se suponen que deberían venir al infierno están yendo a la iglesia y nosotros estamos frustrados. Rápido! Pídele a tu hija ahora! Su Pastor está escribiendo un libro que revelará nuestras identidades y revelará el infierno. Debemos detenerlo!.  Ahora, rápido, pídeselo a tu hija!”

Las lágrimas de mi madre incesantemente rodaban por sus mejillas al tiempo que me miraba. Como Jesús estaba parado al lado mío, mi mamá no fue capaz de decir ni una palabra. Ella sólo agachó su cabeza y continuó llorando. La criatura se impacientó y explotó en ira. Mi madre fue desnudada y colgada sobre la cruz. La ataron fuertemente con una cuerda. En  poco tiempo, mi hermanito y mi sobrino fueron arrastrados y desnudados, colgados sobre cruces también. Sin vacilar, la criatura maligna comenzó a clavarlos sin misericordia. Luego,  rebanaron sus carnes. Sus carnes fueron rebanadas desde la parte de arriba de sus cabezas hacia el final de los dedos de los pies. Sus cuerpos fueron cortados hasta los huesos. La carne de mi familia fue tirada dentro de una olla de aceite hirviendo. Mi madre, mi hermanito y mi sobrino tenían solamente sus ojos y oídos que permanecieron con su figura esquelética.

Todo lo demás fue rebanado. Aun en ese estado, ellos fueron capaces de gritar. “Bong Nyu! Vete rápidamente! Te dijimos que no regresarás más. ¿Por qué continuas viniendo? ¿no ted a dolor vernos en tormento? Por favor, no vuelvas!” Balbuceando, grité, “madre, mi pobre madre! Después de tres visitas, no sería capaz de volver aún si lo deseara. Jesús dijo que después de la tercera visita, Él ya no me traería más aquí. Mi corazón sufre mucho cuando los veo en tormento! La criatura interrumpió y gritó una vez más con voz de trueno. “Le preguntaré por ultima vez! Esta es su ultima oportunidad! Dile a tu hija que no crea en Jesús. Rápido! Oblígala a dejar de orar y asistir a la iglesia! Rápido!”  Hablé a favor de mi madre “Tú criatura maligna!  Si tienes algo que decir, háblame a mí. ¿Porqué estás atemorizando a mi madre? Si alguna vez logro atraparte, vas a estar muerto!”. Al reprender a la criatura, ésta rápidamente corrió hacia mi madre como una bala. La creatura le despellejó el cuero cabelludo a mi madre, le rebanó las orejas, y le arrancó los ojos. Mi madre gritaba de dolor. “Ayúdame, por favor!” yo no podía soportar ver a mi madre. No hay palabras para expresar esta escena! Mi hermanito y mi sobrino experimentaron el mismo tormento que mi madre. La criatura tiró las sobrantes partes del cuerpo dentro de la olla de aceite hirviendo y yo podía escuchar los gritos de mi familia en agonía. El enojo de la criatura no estaba satisfecho. Llenó una vasija de insectos y lo colocó justo debajo de mi familia. Los insectos se metieron rápidamente para adherirse a los cuerpos de mi familia. Estos royeron y masticaron, penetrando dentro de sus huesos. Mi familia gritaba. Parecía como si mi madre fuera la que estuviera experimentando el mayor dolor. Mi madre gritaba, “Demonio, yo ya estoy muerta! ¿por qué atormentas a una persona muerta? Demonio! Quita estos insectos! Detén este dolor! Por favor!. Aunque yo sabía que esto era imposible, le pregunte a Jesús. “Jesús! Cuando será el fin de este tormento?” Yo estaba gimiendo. Jesús expresó con compasión, “Una vez que alguien ha entrado al infierno, no puede escapar o tener otra oportunidad. Siempre estará en tormento una y otra vez por toda la eternidad.” Yo supliqué, me aferré al Señor, llorando, “Jesús! Mi madre va a estar en agonía eternamente en el infierno. ¿cómo podría vivir felizmente en el cielo? Yo no puedo presenciar más la miseria de mi madre. Por favor déjame tomar el lugar de mi madre para que ella pueda ser salvada!” Pero, Jesús rápidamente llamó a los ángeles. Casi me desmayo debido al shock en el infierno. Con la orden del Señor, el arcángel Miguel y otros ángeles vinieron a ayudarme a volver a la iglesia  del Señor. Jesús aún llamó a Moisés y le pidió que me confortara. Jesús y Moisés también estuvieron acompañandome en el dolor. Ellos fueron de apoyo, secaron mis lágrimas y me confortaron. Al ver mis lágrimas caer, ellos se afligieron conmigo.


Baptized by Blazing Fire, día 23 cont...

Kang, Hyun-Ja:  
Durante la mitad del servicio, Haak Sung, Yoo Kyung, Joo Eun, y Joseph gritaron, “Pastor! Señora Kang Hyung Ja! Hay multitudes de demonios atacando en grupos. ¿Qué debemos hacer?” El Pastor le dijo a ellos, “No se preocupen! Tenemos a la Trinidad de DIOS de nuestro lado. Todos deben de ser capaces de derrotarlos en la batalla.” Los niños gritaron de emoción también. “Guau! Grandioso! Demonios inmundos! Ustedes están ya todos muertos!” Todos ellos corrieron a través del cuarto a luchar contra los demonios.
Con los ojos físicos, nosotros solo somos capaces de ver a los niños corriendo alrededor con las manos y los brazos balanceándolos en el aire. Pero con los ojos espirituales, podíamos ver exactamente lo que estaba pasando. En un momento de debilidad, pensé para mí, “¿qué pasa si gente de otras iglesias presencian lo que está pasando? ¿qué pensarán los invitados o los nuevos miembros?”

Sin embargo, no era importante para mí preocuparme por eso en ese instante. Mientras los niños estuvieron corriendo alrededor cazando demonios, fervientemente oré en lenguas y dancé en el espíritu. Luego repentinamente, sentí mi mano derecha llena de poder y que había capturado algo. Mi mano se comenzó a mover en forma circular. Como un molino de viento, mis movimientos circulares comenzaron a incrementarse en velocidad y poder. “¿qué? ¿qué está pasando?” Yo no tenía tiempo para pensar acerca de lo que estaba pasando. Mi mano y brazo hicieron círculos más y más rápidos con más energía. No podía parar. No podía quedarme sentada allí y dejar que esto pasara. Me paré y comencé a correr alrededor, pero mi mano estaba todavía continuamente haciendo movimientos circulares. Miré a la hermana Baek Bong Nyu, ella también estaba haciendo la misma cosa que yo estaba haciendo. Inesperadamente, mi mano golpeó intensamente la esquina de una silla. Desde el punto de vista físico, no podía comprender lo que estaba haciendo.

Le pregunté a los niños quienes tenían sus ojos espirituales abiertos. “Joo Eun, mira el brazo de mamá. ¿Por qué mi brazo y mi mano están haciendo movimientos circulares? ¿Por qué no para esto?” Con una expresión de shock, ella respondió, “Mamá! Has atrapado a un demonio en tu mano! Continúa sacudiendo al demonio para que lo puedas noquear!” Aunque yo no era capaz de controlar la situación con mi mente, intenté sacudir más intensamente. El Pastor dijo, “Señora Kang Hyung Ja! Ven al altar mientras continuas sacudiendolo.” Caminé hacia el altar y el Pastor gritó, “Fuego Santo!” mi mano se detuvo naturalmente y el demonio fue noqueado. Fue quemado con el Fuego Santo y se convirtió en polvo.

Este fue verdaderamente un maravilloso y asombroso suceso. Al tiempo que yo observaba, todos los demonios fueron totalmente derrotados. Una vez más me dí cuenta que tan poderosa y grande es la habilidad espiritual que está dentro de nosotros.

Kim, Joo-Eun:  
Después del servicio de la noche, cuando oraba en lenguas, un demonio se acercó. Yo lo derroté con la autoridad del nombre de Jesús. Sin embargo, aparecieron muchos grupos de demonios, todos disfrazados en forma de niñas con vestidos blancos. Estaba asombrada de que fueran tantos, incontables en número. Marchaban en grupos de 4 o 5  y se alineaban en filas. Aunque parecían niñas, sus rostros no eran uniformes en apariencia, sino únicos. Era capaz de distinguir uno del otro. Con todos ellos alrededor de mí, decidí sin dudarlo, agarrar a cualquiera que estuviera a mi alcance, golpearlos y arañarlos. Aunque ellos trataron de huir, pude fácilmente capturarlos, y sacudirlos como muñecas de trapo. Luego se los llevé al Pastor. Con mis ojos espirituales, era capaz de ver al pastor ardiendo como una bola de fuego.  Ellos odiaban al Pastor, y estuvieron muy atemorizados. A medida que yo se los llevaba al Pastor, ellos se quemaban, con solo tocar su cuerpo. Ellos gritaban y se convertían en cenizas. El Pastor ni siquiera se dió cuenta de que esto estaba pasando, él solo continuó orando. Durante la mitad de la batalla, me molesté mucho y pensé, “Hoy, yo estaba ávida y determinada para preguntarle al Señor si podía visitar el cielo. Pero estos demonios me estorbaron y no fui capaz de concentrarme y hacer mis peticiones. No pude visitar el cielo hoy. ¡Que desastre! Está bien, si yo no pude visitar el cielo hoy, voy a desquitar mi enojo con los demonios!” Derroté a todos los que llegaron cerca de mí.

Espiritualmente, fue un día muy difícil, parecía que me encontraba con cientos de demonios. Después de largo tiempo, Jesús apareció, y se fue hacia el altar donde el Pastor estaba orando. El Pastor no se había recuperado totalmente de las dolorosas heridas que los demonios le infligieron hace días atrás. Aun así, Él continuó liderando el servicio de la iglesia y la adoración, a pesar de su dolor. Él estaba muy debilitado. Jesús se paró al lado de él y muy afectuosamente, tocó su cabeza, espalda y cuerpo con Su mano, especialmente donde estaban  las heridas. Cada vez que el Señor ve al Pastor, Él se pone muy jovial. Jesús ama intensamente estar con el Pastor. Jesús le cantó una canción. “¡A pesar de las heridas tú estás fervientemente orando! ¡Tú lo estas haciendo muy bien! ¡Excelente!” El señor estaba muy complacido. Como estaba viendo esta escena, momentáneamente bajé la guardia, y un demonio invisible comenzó a retorcer mi brazo derecho. Desde las puntas de mis dedos, la energía fría del demonio lentamente se esparcía hacia arriba de mi brazo. Inmediatamente apreté mi brazo derecho para detener esto. Grité, “Yo ordeno, en el nombre de Jesús, huye de mi espíritu inmundo!” Sal!” La energía fría del demonio comenzó lentamente a disiparse. A medida que oré,  moví mi brazo, hasta que ellos volvieron a la normalidad otra vez.

Yoo-Kyung:  
Un demonio de cara negra y con cinco cuerpos se me acercó. Lo agarré y lo columpié en el nombre de Jesús. Luego, otro demonio en forma de hombre con ropas blancas apareció. Este demonio era tan alto que parecía como si pudiera tocar el cielo. Yo sacudí a los dos demonios y comencé a orar en lenguas. A medida que oraba, un demonio con un afilado cuerno sobre su cabeza comenzó a ridiculizarme al mismo tiempo que se sentaba en el piano. Este demonio tenía una larga cola y se veía repulsiva. Fui también capaz de capturar a este demonio y estuvo muy asustado. Intentó escapar moviendo sus alas que se asemejaban a las de un murciélago. Pero lo arrastré hacia el piso y lo golpeé contra éste. Lo hice sin misericordia.

Cuando estaba golpeando al demonio, el Señor se acercó a mí. “Oh! Estás haciendo un buen trabajo. Estás derrotando al demonio. Yo estaba planeando llevarte al cielo y mostrarte los alrededores pero estás ocupada luchando contra los demonios. ¿Qué piensas?” Yo respondí, “Jesús! Yo puedo ir al cielo luego. Tengo que derrotar a todos los demonios ahora!” El Señor dijo, “Está bien, vence a los demonios y sé victoriosa.” El Señor se paró al lado mío y observó. Los demonios se pusieron aún más temerosos e intentaron escapar cuando vieron a Jesús. Jesús caminó hacia el altar donde el Pastor estaba orando. Él acarició y dio palmaditas en la cabeza del pastor, especialmente la parte donde estaba quedándose sin cabello. El Señor luego se fue hacia donde estaba Joseph y suavemente tocó su pie y su cuerpo. Jesús estaba tocando las áreas donde les dolía. Yo no estaba muy contenta de que Jesús se fuera de mi lado. Fuertemente grité, “Abba, Abba!” (palabra Aramea que significa Padre).

Una vez que Jesús se fue, un demonio apareció en el altar y vino hacia mi. Yo estaba irritada por sus comentarios sarcásticos. Traté de ignorarlo pero continuó burlándose y hablando palabras abusivas. Mi temperamento estaba siendo probado. Me enojé muchísimo. Lo agarré y lo sacudí. El demonio se quejó, “me estoy mareando! Estoy muy mareado! Suéltame!” Yo noté que el demonio tenía ojos dentro de sus ojos. Ambos ojos internos estaban mirándome fijamente. Fue muy escalofriante. Con voz alta dije, “¿Cómo te atreves a mirarme fijamente a mí?” Pinché los ojos del demonio con mi dedo. Como el demonio tenía múltiples ojos dentro de este ojo, tuve que punzarlo muchas veces. “Ah! Mis ojos, mis ojos!”  El demonio gritaba de terror pero yo no le dejaba ir, continué sacudiéndolo continuamente. Él gritó, “déjame en paz! Déjame en paz! Si no me dejas ir, te morderé!”  Como me amenazó, lo sacudí con más intensidad. Luego el demonio me mordió la mano con toda su fuerza. Lo lancé lo más lejos que pude. Jesús se acercó y me hablaba palabras de ánimo, “Oh, mi Yoo Kyung es muy buena venciendo demonios y muy fuerte!”. Suavemente tomó mi mano y continuó dándome ánimo. “Yoo kyung! Veo otro demonio acercándose a ti. Derrótalo!” El Señor se paró y me observó pelear con el demonio.

Un demonio en forma de un esqueleto apareció y gritó, “Vete al infierno conmigo!” Me negué “No! No!” Lo agarré y lo tire contra el piso con todas mis fuerzas. El demonio gritó y desapareció. Jesús aplaudió y dijo, “Guau! Mi Yoo Kyung está haciendo un buen trabajo! Tú fe verdaderamente ha crecido mucho!” Permaneció conmigo mientras me halagaba y animaba. Jesús volvió al cielo. Yo oré en lenguas por un tiempo más. Creo que luché y vencí alrededor de 50 demonios este día.

Baptized by Blazing Fire, día 23

 Kim Joo Eun:
Mientras alababa a DIOS fervientemente en nuestro servicio de adoración, un demonio disfrazado de una niña se movió frente a mí. Con mis ojos físicos abiertos, me moví hacia adelante para agarrar su cabello, y sin misericordia comencé a balancearla. Ella se mantuvo gritando, y la lancé hacia la esquina del cuarto. Luego, mientras alababa al Señor, un demonio en forma de una sombra se me acercó. Al principio,  no me dí cuenta. Con la ayuda del Señor, fui capaz de agarrarlo, columpiarlo y pisarlo con mis pies.

Luego, otro demonio apareció frente a mi, corrí y le agarré su pierna, retorcí su cuello, lo golpeé y lo pisoteé con mis pies. Este sangró por todo el piso. Sin descanso, otro demonio apareció y lo pinché en el estómago. Este lloró y se sentó en el piso. “Ay! Mi estómago!” Aranqué un pedazo de su cabello y se lo pasé a Yoo Kyung. “Hermana, sostenga fuertemente aquí!”, ella replicó, “Está bien, soy capaz de verlo!” Luego, lo lanzó lejos.

Continué peleando con demonios. Parecía que estábamos siendo atacados con mucha fuerza este día. Usualmente, ellos aparecían cuando comenzamos a orar corporativamente. Pero parecía que estaban cambiando su estrategia e intentando impedir comenzar nuestro servicio. Por alguna razón, los demonios vinieron en forma de niñas pequeñas hoy. Otro de ellos se acercó a mi otra vez, sin dudar, la agarré y abofeteé ambas mejillas, y arañé su cara. Ella gritó “Ay! Duele!” sin embargo, me rasguñó la espalda. Eso me sorprendió. Podía ver claramente donde estaban las marcas de sus uñas en mi espalda. Fueron reales. Inclusive se las mostré al pastor y los demás miembros de la iglesia para que lo confirmaran con sus ojos físicos.

Lee Yoo Kyung:
A medida que alababa al Señor durante el servicio de adoración, un demonio con una cara de dos colores se me acercó. Un lado de la cara era blanco y el otro era negro. Luego otro demonio de cara azul se le unió. Instantáneamente los agarré y comencé a balancearlos sin misericordia. Lancé al demonio de cara de dos colores lejos. El demonio de cara azul no podía resistir el balanceo y con ira arañó la parte de atrás de mi mano, me pinchó y me mordió. Yo grité de dolor. Me enojé mucho y lo tiré lo más lejos que pude. Cuando miré en donde me había arañado y mordido el demonio, noté marcas blancas y mi piel desprendida. Mi dedo se empezó a hinchar por la mordida. Los miembros de la congregación fueron testigos de las marcas físicas y se sorprendieron. Las heridas del demonio fueron muy dolorosas. Comencé a lagrimear al tratar de aguantar el dolor.

Lee, Haak Sung:
Yoo Kyung, Joo Eun y yo tenemos nuestros ojos espirituales abiertos y somos capaces de ver las actividades de los demonios y/o espíritus malignos. Sin embargo, Joseph parecía algo estresado porque él no tenía esta habilidad como nosotros. Joseph manifestó que cada vez que él oraba su cuerpo se sentía caliente como fuego debido al trabajo del Espíritu Santo. Él siempre se sienta junto a mí durante el servicio. Por eso, cada vez que yo oro,  pido por él de manera especial.

Estaba orando y adorando al Señor con Joseph, cuando un demonio en forma de serpiente  se deslizó silenciosamente hacia nosotros. Esta alcanzó a Joseph y se enroscó alrededor de sus  piernas. “Joseph! Una serpiente  se está enroscando en tu cuerpo.” Él respondió, “¡Qué? Yo no veo nada.” Decidí agarrar la serpiente por el cuello y se la pasé a Joseph. Yo grité con emoción, “Agárrala fuertemente y sacúdela contra el piso!” Joseph se veía confundido ya que él no era capaz de ver lo que yo estaba viendo. Él no podía comprender la realidad de esto. Él dijo, “Hermano, Haak Sung! Yo no soy capaz de ver nada!” Yo repetí. “Joseph, lanzala contra el piso!”. A pesar de que no podia verla, él agarró la serpiente y comenzó a balancearla.

Cualquiera que pudiera estar observando esta escena hubiera asumido que Joseph estaba solo balanceando su brazo en el aire pretendiendo agarrar algo. Sin embargo, si alguien tuviera ojos espirituales abiertos, hubiera sido testigo de Joseph agarrando una serpiente por el cuelloy lanzandola. No hay ninguna manera en que alguien pudiera explicar o presenciar esto en el reino físico a menos que tuviera ojos espirituales abiertos.

Ya que Joseph no podía ver la serpiente, movía sus brazos sin rumbo en el aire. Como resultado, la serpiente fue capaz de erguirse y comenzó a enroscarse así misma alrededor de su brazo. Luego, mordió su mano. Observé la expresión facial de Joseph. Él se había dado cuenta de que era real. Además, aparecieron marcas claras de la mordedura de la serpiente sobre su mano. Habían dos marcas de sus colmillos y su mano, comenzó a sangrar. El Pastor dándose cuenta de lo que estaba ocurriendo, nos pidió que fuéramos al altar con la serpiente. Levantando su mano, el Pastor gritó. “En el nombre de Jesús!” Como resultado, con solo decir eso, el estómago de la serpiente  se partió en dos y su cabeza estalló. Cuando observé la escena quedé boquiabierto.

Hoy, pasamos muchas horas batallando con espíritus malignos, tanto en defensa como en ofensa. Gastamos una gran cantidad de energía cazando y echando demonios para derrotarlos. Sin embargo, cuando éramos capaces de agarrarlos y llevárselos al pastor, los espíritus malignos se debilitaban por el pastor. El pastor está dotado con el Fuego Santo y con sus órdenes, el Fuego Santo sale de su cuerpo para quemar los espíritus malignos quienes se vuelven polvo y desaparecen.

Cuando veiamos a los demonios, los capturábamos y los llevavámos al altar donde el Pastor estaba de pie. Él los destruía con el Fuego Santo. Esto fue muy fatigante, y parecía que  hubiéramos sido atacados con mucha fuerza. Hubo incontables espíritus malignos. No importaba cuantos echáramos o derrotáramos, seguían apareciendo más grupos de espíritus malignos. Desde el altar, Jesús observaba con aprobación como luchábamos, Él estaba parado enfrente de la cruz. Durante la mitad del servicio, pasamos el tiempo cazando y peleando con demonios. Hicimos un reguero y no éramos capaces de finalizar el servicio. Todos actuamos juntos para cazar a los demonios. Durante la batalla, Joseph fue herido en tres diferentes áreas; dos fueron de la mordedura de serpiente, y la tercera fue causada por un demonio con apariencia de niña que lo arañó. Todas sus heridas estaban sangrando. Yo podía ver claramente las marcas de las mordidas, en la parte de atrás de ambas manos. Nosotros tratamos de ayudar a Joseph, para que él no se sintiera tan mal. Le dijimos palabras de aliento, y que esas eran cicatrices de honor de la batalla.