Blogs cristianos

domingo, 29 de mayo de 2011

Baptized by Blazing Fire, día 23 cont...

Kang, Hyun-Ja:  
Durante la mitad del servicio, Haak Sung, Yoo Kyung, Joo Eun, y Joseph gritaron, “Pastor! Señora Kang Hyung Ja! Hay multitudes de demonios atacando en grupos. ¿Qué debemos hacer?” El Pastor le dijo a ellos, “No se preocupen! Tenemos a la Trinidad de DIOS de nuestro lado. Todos deben de ser capaces de derrotarlos en la batalla.” Los niños gritaron de emoción también. “Guau! Grandioso! Demonios inmundos! Ustedes están ya todos muertos!” Todos ellos corrieron a través del cuarto a luchar contra los demonios.
Con los ojos físicos, nosotros solo somos capaces de ver a los niños corriendo alrededor con las manos y los brazos balanceándolos en el aire. Pero con los ojos espirituales, podíamos ver exactamente lo que estaba pasando. En un momento de debilidad, pensé para mí, “¿qué pasa si gente de otras iglesias presencian lo que está pasando? ¿qué pensarán los invitados o los nuevos miembros?”

Sin embargo, no era importante para mí preocuparme por eso en ese instante. Mientras los niños estuvieron corriendo alrededor cazando demonios, fervientemente oré en lenguas y dancé en el espíritu. Luego repentinamente, sentí mi mano derecha llena de poder y que había capturado algo. Mi mano se comenzó a mover en forma circular. Como un molino de viento, mis movimientos circulares comenzaron a incrementarse en velocidad y poder. “¿qué? ¿qué está pasando?” Yo no tenía tiempo para pensar acerca de lo que estaba pasando. Mi mano y brazo hicieron círculos más y más rápidos con más energía. No podía parar. No podía quedarme sentada allí y dejar que esto pasara. Me paré y comencé a correr alrededor, pero mi mano estaba todavía continuamente haciendo movimientos circulares. Miré a la hermana Baek Bong Nyu, ella también estaba haciendo la misma cosa que yo estaba haciendo. Inesperadamente, mi mano golpeó intensamente la esquina de una silla. Desde el punto de vista físico, no podía comprender lo que estaba haciendo.

Le pregunté a los niños quienes tenían sus ojos espirituales abiertos. “Joo Eun, mira el brazo de mamá. ¿Por qué mi brazo y mi mano están haciendo movimientos circulares? ¿Por qué no para esto?” Con una expresión de shock, ella respondió, “Mamá! Has atrapado a un demonio en tu mano! Continúa sacudiendo al demonio para que lo puedas noquear!” Aunque yo no era capaz de controlar la situación con mi mente, intenté sacudir más intensamente. El Pastor dijo, “Señora Kang Hyung Ja! Ven al altar mientras continuas sacudiendolo.” Caminé hacia el altar y el Pastor gritó, “Fuego Santo!” mi mano se detuvo naturalmente y el demonio fue noqueado. Fue quemado con el Fuego Santo y se convirtió en polvo.

Este fue verdaderamente un maravilloso y asombroso suceso. Al tiempo que yo observaba, todos los demonios fueron totalmente derrotados. Una vez más me dí cuenta que tan poderosa y grande es la habilidad espiritual que está dentro de nosotros.

Kim, Joo-Eun:  
Después del servicio de la noche, cuando oraba en lenguas, un demonio se acercó. Yo lo derroté con la autoridad del nombre de Jesús. Sin embargo, aparecieron muchos grupos de demonios, todos disfrazados en forma de niñas con vestidos blancos. Estaba asombrada de que fueran tantos, incontables en número. Marchaban en grupos de 4 o 5  y se alineaban en filas. Aunque parecían niñas, sus rostros no eran uniformes en apariencia, sino únicos. Era capaz de distinguir uno del otro. Con todos ellos alrededor de mí, decidí sin dudarlo, agarrar a cualquiera que estuviera a mi alcance, golpearlos y arañarlos. Aunque ellos trataron de huir, pude fácilmente capturarlos, y sacudirlos como muñecas de trapo. Luego se los llevé al Pastor. Con mis ojos espirituales, era capaz de ver al pastor ardiendo como una bola de fuego.  Ellos odiaban al Pastor, y estuvieron muy atemorizados. A medida que yo se los llevaba al Pastor, ellos se quemaban, con solo tocar su cuerpo. Ellos gritaban y se convertían en cenizas. El Pastor ni siquiera se dió cuenta de que esto estaba pasando, él solo continuó orando. Durante la mitad de la batalla, me molesté mucho y pensé, “Hoy, yo estaba ávida y determinada para preguntarle al Señor si podía visitar el cielo. Pero estos demonios me estorbaron y no fui capaz de concentrarme y hacer mis peticiones. No pude visitar el cielo hoy. ¡Que desastre! Está bien, si yo no pude visitar el cielo hoy, voy a desquitar mi enojo con los demonios!” Derroté a todos los que llegaron cerca de mí.

Espiritualmente, fue un día muy difícil, parecía que me encontraba con cientos de demonios. Después de largo tiempo, Jesús apareció, y se fue hacia el altar donde el Pastor estaba orando. El Pastor no se había recuperado totalmente de las dolorosas heridas que los demonios le infligieron hace días atrás. Aun así, Él continuó liderando el servicio de la iglesia y la adoración, a pesar de su dolor. Él estaba muy debilitado. Jesús se paró al lado de él y muy afectuosamente, tocó su cabeza, espalda y cuerpo con Su mano, especialmente donde estaban  las heridas. Cada vez que el Señor ve al Pastor, Él se pone muy jovial. Jesús ama intensamente estar con el Pastor. Jesús le cantó una canción. “¡A pesar de las heridas tú estás fervientemente orando! ¡Tú lo estas haciendo muy bien! ¡Excelente!” El señor estaba muy complacido. Como estaba viendo esta escena, momentáneamente bajé la guardia, y un demonio invisible comenzó a retorcer mi brazo derecho. Desde las puntas de mis dedos, la energía fría del demonio lentamente se esparcía hacia arriba de mi brazo. Inmediatamente apreté mi brazo derecho para detener esto. Grité, “Yo ordeno, en el nombre de Jesús, huye de mi espíritu inmundo!” Sal!” La energía fría del demonio comenzó lentamente a disiparse. A medida que oré,  moví mi brazo, hasta que ellos volvieron a la normalidad otra vez.

Yoo-Kyung:  
Un demonio de cara negra y con cinco cuerpos se me acercó. Lo agarré y lo columpié en el nombre de Jesús. Luego, otro demonio en forma de hombre con ropas blancas apareció. Este demonio era tan alto que parecía como si pudiera tocar el cielo. Yo sacudí a los dos demonios y comencé a orar en lenguas. A medida que oraba, un demonio con un afilado cuerno sobre su cabeza comenzó a ridiculizarme al mismo tiempo que se sentaba en el piano. Este demonio tenía una larga cola y se veía repulsiva. Fui también capaz de capturar a este demonio y estuvo muy asustado. Intentó escapar moviendo sus alas que se asemejaban a las de un murciélago. Pero lo arrastré hacia el piso y lo golpeé contra éste. Lo hice sin misericordia.

Cuando estaba golpeando al demonio, el Señor se acercó a mí. “Oh! Estás haciendo un buen trabajo. Estás derrotando al demonio. Yo estaba planeando llevarte al cielo y mostrarte los alrededores pero estás ocupada luchando contra los demonios. ¿Qué piensas?” Yo respondí, “Jesús! Yo puedo ir al cielo luego. Tengo que derrotar a todos los demonios ahora!” El Señor dijo, “Está bien, vence a los demonios y sé victoriosa.” El Señor se paró al lado mío y observó. Los demonios se pusieron aún más temerosos e intentaron escapar cuando vieron a Jesús. Jesús caminó hacia el altar donde el Pastor estaba orando. Él acarició y dio palmaditas en la cabeza del pastor, especialmente la parte donde estaba quedándose sin cabello. El Señor luego se fue hacia donde estaba Joseph y suavemente tocó su pie y su cuerpo. Jesús estaba tocando las áreas donde les dolía. Yo no estaba muy contenta de que Jesús se fuera de mi lado. Fuertemente grité, “Abba, Abba!” (palabra Aramea que significa Padre).

Una vez que Jesús se fue, un demonio apareció en el altar y vino hacia mi. Yo estaba irritada por sus comentarios sarcásticos. Traté de ignorarlo pero continuó burlándose y hablando palabras abusivas. Mi temperamento estaba siendo probado. Me enojé muchísimo. Lo agarré y lo sacudí. El demonio se quejó, “me estoy mareando! Estoy muy mareado! Suéltame!” Yo noté que el demonio tenía ojos dentro de sus ojos. Ambos ojos internos estaban mirándome fijamente. Fue muy escalofriante. Con voz alta dije, “¿Cómo te atreves a mirarme fijamente a mí?” Pinché los ojos del demonio con mi dedo. Como el demonio tenía múltiples ojos dentro de este ojo, tuve que punzarlo muchas veces. “Ah! Mis ojos, mis ojos!”  El demonio gritaba de terror pero yo no le dejaba ir, continué sacudiéndolo continuamente. Él gritó, “déjame en paz! Déjame en paz! Si no me dejas ir, te morderé!”  Como me amenazó, lo sacudí con más intensidad. Luego el demonio me mordió la mano con toda su fuerza. Lo lancé lo más lejos que pude. Jesús se acercó y me hablaba palabras de ánimo, “Oh, mi Yoo Kyung es muy buena venciendo demonios y muy fuerte!”. Suavemente tomó mi mano y continuó dándome ánimo. “Yoo kyung! Veo otro demonio acercándose a ti. Derrótalo!” El Señor se paró y me observó pelear con el demonio.

Un demonio en forma de un esqueleto apareció y gritó, “Vete al infierno conmigo!” Me negué “No! No!” Lo agarré y lo tire contra el piso con todas mis fuerzas. El demonio gritó y desapareció. Jesús aplaudió y dijo, “Guau! Mi Yoo Kyung está haciendo un buen trabajo! Tú fe verdaderamente ha crecido mucho!” Permaneció conmigo mientras me halagaba y animaba. Jesús volvió al cielo. Yo oré en lenguas por un tiempo más. Creo que luché y vencí alrededor de 50 demonios este día.

No hay comentarios: