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martes, 12 de octubre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 23 cont...

Pastor Kim, Yong-Doo:

Cada vez que ministros o ministerios encabezan las noticios o son expuestos en TV, debido a pecados o secretos sucios, mi corazón se duele en demasía. Me pongo en el lugar de ellos, siendo ministro. Yo apagaría la televisión por temor a que mi familia se quedara sin aliento por esto. Como ministro, me siento avergonzado por ello, no sabría que hacer realmente. El Señor me ha presionado a documentar los detalles en este libro.

Jesús nos ordenó que nunca cometiéramos el pecado de adulterio. Entre las incontables personas que van al infierno, muchas de ellas son adúlteros. El Señor nos ha recordado, “¿Acaso los miembros de tu iglesia no fueron testigos de los tormentos de los adúlteros en el infierno? El adulterio es un pecado muy difícil para que la gente se arrepienta.” El Señor odia que Su gente cometa adulterio espiritual, pero Él también desprecia aún más a la gente que comete adulterio físico.

Muchos ministros y miembros de la iglesia son engañados en pensar que si ellos solo confiesan sus pecados usando el nombre de Jesús, ellos están absolutamente perdonados. Como resultado, ellos continúan cometiendo el mismo pecado, arrepintiéndose una y otra vez, pensando que ellos están cubiertos por la gracia. Ellos no dudan en cometer el mismo pecado de adulterio una y otra vez. El Señor se resiente por eso (Apocalipsis 2:21-23). Antes de que una persona venga a Jesús, ellos hacen el mal por ignorancia. Jesús se enoja sobremanera de que la gente que lo ha aceptado a Él como su Señor, continúe pecando repetidamente sin titubeo. El Señor gritó enojadamente, “Será muy difícil perdonar ministros quienes comenten adulterio en secreto. Si ellos no se arrepienten sinceramente, terminarán en el infierno!”

Yo compasivamente repliqué, “Señor, Ellos son seres humanos, ellos son carne, por lo tanto, ellos pueden caer y cometer errores, ¿no? Si una persona muere, él/ella no tendrá la oportunidad de arrepentirse. Pero mientras están vivos, no serían perdonados si se arrepintiesen? Hay muchos versos en la Biblia que citan que tú perdonarás, si uno se arrepiente.” El Señor replicó, “Los ministros conocen la escritura muy bien, y aún si ellos cometen adulterio, ellos serán duramente juzgados. Será muy difícil para ellos ser perdonados!”.

Yo persistentemente suplicaba al Señor misericordia, supliqué como lo hizo Abraham. “¡Señor! Aunque tienes razón, si los envías a ellos al infierno por sus pecados pasados sin perdón, esto pareciera injusto. Entre ese grupo, debe haber probablemente alguien que guió muchas almas a ti. Allí, hay probablemente algunos ministros quienes han liderado sus iglesias en una forma agradable. ¿No hay algunos como estos en el grupo de los adúlteros?” El Señor me reprendió terriblemente, “Como pastor, ¿no conoces la escritura?” Jesús me ayudó a recordar Filipenses 2:12, “Continúen trabajando en su salvación, con temor y temblor.”

Aunque el Señor me había regañado, continué debatiendo y argumentando con Él. “Mi amado Señor! Pero esos ministros han sacrificado sus vidas enteras por ti. Ellos han pasado su tiempo en la tierra sirviéndote. ¿No crees que Tú deberías darle a ellos la oportunidad de arrepentirse? Si yo digo que los pastores van al infierno, quien me creerá?”

Hubo un momento de silencio y pausa. El Señor luego calladamente y con dignidad habló. “DIOS el Padre está de acuerdo conmigo. Si los ministros que han cometido adulterio sinceramente se arrepienten con temor, ellos deberán ser perdonados. Pero si ellos retroceden en sus caminos malvados y cometen el mismo pecado después de arrepentirse, ellos están burlándose de DIOS! No interesa si ellos han guiado pequeños o mega ministerios o han liderado grandes o débiles ministerios, ellos han cometido el pecado el cual DIOS odia más. Ustedes tiene que tener eso en mente.”

Luego, en una visión, el señor me mostró a un pastor específico, el cual se enamoró de una joven hermana en su iglesia. Ellos a menudo se encontraban para tener relaciones sexuales. Eventualmente, su amorío fue expuesto a la esposa del pastor. Ella estuvo en tal shock que su nivel de estrés fue peligrosamente alto. La esposa intentó persuadir el pastor de que arrepintiera, pero él no escuchó. La esposa no podía aguantar más el dolor y cayó en una severa depresión. Como resultado, ella cometió suicidio, una opción que los no creyentes hacen. Ahora ella está en el infierno y en gran tormento.

El Señor dijo, “Cada vez que veo a esa hija, mi corazón se parte. ¿Cómo no podría Yo enviar a ese pastor al infierno? Ese pastor está todavía en ministerio. Su arrepentimiento no fue genuino. Aún hoy, él está viviendo una vida de desilusión y autoengaño. Su forma de pensar está corrompida. Nunca nadie puede engañarme. Nadie puede jamás cubrir la verdad con mentiras!”

 
*Borrando nombres del Libro de la Vida

Una vez había una diaconisa en nuestra iglesia. Cuando ella estaba viviendo devotamente, recibió muchos dones del Espíritu Santo. Sin embargo, los dones le fueron todos quitados. Poco después de eso, ella comenzó a tomar y a beber frecuentemente. Además, le hablaba a un hombre por el teléfono diariamente y se encontraba con él en secreto. Yo insistentemente intenté persuadirla a ella de citarse con ese hombre. Aún, yo le grité, pero ella continuaba viendo a este hombre. DIOS es paciente con las personas. Sin embargo, si la gente no se arrepiente, ellos serán objetos de su cólera. DIOS me mostró una visión que ÉL había borrado su nombre del libro de la vida. Cuando nos enteramos, todos temblamos de temor.

Quedó grabado en nuestros corazones que cuando DIOS nos da una oportunidad, debemos tomarla, sin importar nada. Jesús dijo, “Esa santa en particular se burló de DIOS y perturbó al Espíritu Santo. Por lo tanto, Si ella no se lamenta y se arrepiente sinceramente, no entrará al cielo. Si el juicio de los miembros de la congregación es duro, entonces ¿cuánto más duro Yo juzgaré a los pastores que han cometido adulterio? Los ministros deben arrepentirse al punto de muerte. Actualmente, los ministros de hoy se están burlando de DIOS, ellos dicen: ´estos son los días de gracia, y el evangelio nos libera, solo arrepiéntanse y uno será perdonado incondicionalmente!´ Estos son los días en que uno necesita tener temor de Dios, más que en los días del antiguo testamento.” El Señor nos advirtió que el día donde todos tendremos que dar cuenta de nuestras obras está próximo.

A medida que escribía este capítulo, he experimentado muchas horas de consternación y disensión. Jesús dijo, “¿Quiere decir que anulamos la ley con la fe? ¡De ninguna manera! Más bien confirmamos la ley.” (Romanos 3:31). De hecho, estamos viviendo nuestra vida diaria dentro de la asombrosa gracia del Señor. Pero, vivir en Su gracia no significa que nuestros pecados desaparecerán solos. Nosotros estamos abusando de la gracia de DIOS si no nos arrepentimos. Una vida de arrepentimiento diario es la vía más corta hacia la misericordia y compasión de DIOS.


* Gente que se opone a los Pastores (Autoridad Espiritual)

Pudiera parecer que yo escribí este libro desde una perspectiva de pastor ya que soy un pastor. Pero yo no tengo ningún deseo en mi corazón de defender las acciones de otros pastores. Yo estoy documentando y escribiendo porque me ordenaron hacerlo. Yo no quiero escribir con ningún prejuicio. Luego, el Señor dijo, “Yo disciplino a mis siervos.” Pero, Él no usará la congregación de una iglesia para disciplinar al pastor. Jesús juzgará y disciplinará duramente a quienes tienen pecados secretos o encubiertos. El Señor me dió 1Samuel 4: 11-22. El Señor también dijo que Él no aceptaría o toleraría las acciones de los miembros de la iglesia para conspirar como grupo, con la finalidad de oponerse y expulsar al pastor. Él castigará grandemente a las personas así como Él hizo con Coré, Datán y Abirán en Números 16:26-35.

Nuevamente le supliqué al Señor, “Jesús, los miembros de las iglesias algunas veces forman un grupo debido a la ignorancia, y su intención inicial ha sido la de mejorar la iglesia. Si ese es el caso, ¿por qué sería la gente juzgada?”. Jesús contestó, “Cuando se refiere a la iglesia, uno no puede resolver esto de una manera humana. Eso nunca puede ser aceptado.” El Señor añadió que un santo que compromete su autoridad espiritual oponiéndose al pastor en el pasado o presente, él/ella debe arrepentirse con temor de Dios. De otra manera, estas personas estarían en peligro de ir al infierno. Ellos deben vivir fielmente, en la verdad, y cautelosamente.

Los pastores que permiten a la congregación comprometer su autoridad espiritual deben también arrepentirse con mayor razón. El Señor enfatiza que el grupo entero, tanto los miembros como los pastores deben arrepentirse en temor. Si ellos han orado a Jesús, Él intervendrá para resolver sus problemas.



(Apocalipsis 2:1) * El Señor visita las iglesias alrededor del mundo

Yo continué preguntando al Señor, “Señor, alguien ha dicho que tú puedes aparecer a todas la iglesias en el mundo entero en el mismo momento, ¿es eso cierto?” El Señor respondió. “Ya que Soy Espíritu, no estoy limitado por la física del mundo. Yo puedo aparecer en todos los lugares, en cualquier momento, en una iglesia o en iglesias al mismo tiempo. No estoy en una iglesia particular en un solo momento. Yo superviso todas las iglesias a través del mundo. El Espíritu es uno y el mismo. El espíritu nunca se cansa o fatiga. En cualquier iglesia, cuando alguien ora, Yo instantáneamente escucho su oración. Yo soy capaz de escuchar a todos y estar al lado de mis hijos al mismo tiempo. Si alguien ora celosamente, puede recibir el don de la vista espiritual y en algunas ocasiones le puedo mostrar a esa persona el cielo y el infierno. Pastor Kim, tú y tu esposa continúen persistentemente pidiendo tener los ojos espirituales abiertos. Tú y tu esposa sean agradables para Mí. Ya que, en muchas ocasiones, tú oras con lágrimas y ansiosamente deseas esto, estoy considerando darte el privilegio de ver el cielo y el infierno. Ora fervientemente. Inicialmente, DIOS Padre no permitió que tú ni tu esposa fueran espiritualmente despertados. Pero ya que tú y tu esposa desean tanto esto y tienen servicios de adoración diariamente, desde la noche hasta la mañana del día siguiente, DIOS Padre estuvo muy impresionado. Tú has llorado extraordinariamente. DIOS Padre dijo, “Yo nunca he visto otros santos como ellos.” Con esto dicho, DIOS Padre proclamó que Él abriría sus ojos espirituales.”

Hay dos clases de despertar espiritual. El primero es con los ojos espirituales abiertos y el otro es sin ellos. Usualmente, la mayoría de las iglesias han sido despertadas espiritualmente sin la habilidad para ver el reino espiritual. Casi todas las iglesias tienen este tipo de despertar espiritual. Este tipo de despertar espiritual es el Espíritu Santo dando impresiones, convicciones, y palabras a un santo cuando las necesite.

Cuando los ojos espirituales de alguien son abiertos, esta persona es capaz de tener conversaciones con Jesús. En Corea, además de la Iglesia del Señor, hay un pequeño número de santos que tienen esta habilidad. Estos santos son capaces de conversar con Jesús cuando ellos lo buscan y lo llaman. Jesús dijo que la gente de la Iglesia del Señor que tiene sus ojos espirituales abiertos tiene la oportunidad de conversar con el Señor en muchas oportunidades.

Baptized by Blazing Fire, Día 23

Pastor Kim, Yong-Doo: 11:00 a.m.

Mi esposa, Joseph, Joo Eun, y yo nos paramos en frente de un restaurante que está al otro lado del edificio de la Cooperativa de Asociación Agrícola. Cuando mi esposa dió un paso hacia adelante, ella tropezó, se golpeó severamente y cayó sobre el suelo. Violentamente dio vueltas sobre el asfalto, aprox 5 metros más lejos de donde estaba, como si se estuviera deslizando sobre hielo. Esto pasó muy rápido. No tuvimos oportunidad de agarrarla, fue como si ella hubiera sido soplada. Ella gritó en agonía, y todos corrimos hacia ella. Noté que sus manos estaban cubiertas de sangre, llenas de raspones y sus uñas rotas. Estabamos sorprendidos de que algo así hubiera sucedido. Buscamos alrededor del asfalto, para ver si conseguíamos la causa de la intensa caída. Sin embargo, el camino estaba muy limpio, plano y en buena forma. No había evidencia física de qué hubiera podido haber causado esto. Parecía que no había razón para este accidente.

Más tarde, Joo Eun le preguntó a Jesús acerca de esto. El Señor le explicó que ya que nuestra rutina diaria consistía en ir a la iglesia, orar, e ir a casa, no teníamos un tiempo de ocio. Sin tiempo libre, los espíritus malos no tenían mucha oportunidad para encontrarnos débiles. Sin embargo, hoy, por primera vez en mucho tiempo, mi familia se salió de la rutina espiritual para tener un tiempo de descanso. Estando fuera de su rutina normal, un espíritu malo la golpeó a ella, y ella cayó violentamente.

Jesús tocó las palmas heridas de mi esposa, yo también comencé a consolar a mi esposa. “Mi querida esposa, demos gracias a DIOS! Debemos de arrepentirnos por haber bajado la guardia y demos gracias al Señor. Él nos dará mayor gracia, por tanto, resistamos y triunfemos hasta el final.” Cuando la animaba, ella cayó sobre sus rodillas y dio gracias al Señor con sus manos levantadas.

Desde que los espíritus malignos nos atacan y estorban tanto, me determiné a estar siempre vigilante y cauteloso cada momento de mi vida cristiana. En el momento en que bajamos la guardia, los espíritus malignos nos atacarán. Si fallamos un día de orar sin cesar, nuestras mentes estarán flojas y serán propensas al ataque. Los espíritus malignos esperan ansiosamente por momentos débiles, por lo tanto, debemos estar siempre totalmente armados.La experiencia de hoy, alertó a mis hijos. Este accidente nos determinó a estar firmes en la fe.

A nuestro rally de oración, le quedaba solamente una semana, y los ataques se hicieron más persistentes. Todos nosotros estábamos en el proceso de recibir que nuestros ojos espirituales fueran abiertos, uno por uno. El enemigo temía esto grandemente, por ello, los ataques. Sin embargo, sus ataques eran débiles, debido a que nuestras oraciones se hicieron más fuertes y nuestra fe creció, sin embargo, no dejaron de atacar. Esto hizo que, nos enfrentaramos a espíritus más fuertes que fueron aniquilados, y nuestras batallas fueron implacables y sin descanso.

Más tarde, quise chequear el pie de Joseph, el cual le dolía debido a una verruga. Habíamos estado orando intensamente por sanidad. Quedé impresionado con lo que vi. La verruga que estaba localizada dentro de la piel, había sacado sus negras raíces al exterior de su pie. Con mis ojos espirituales, fui capaz de ver a Jesús aplicando Su sangre sobre la planta del pie de Joseph. Yo dije, “Guau! Esto es grandioso! Joseph, tú deberías ir a visitar al dermatólogo y dar tu testimonio.”

Joseph dijo, “Está bien, pastor. Testificaré! Mi pie está irritado ahora”. Yo dije, “Eso es porque el Señor te está sanando!. Cuado una herida está en proceso de sanidad, está se siente así. Tu debes resistir con paciencia. El Señor te samara por complete antes de que terminen tus vacaciones de invierno. Sé paciente hasta el final!”

Con mis ojos espirituales, pude ver a Jesús aplicando su sangre diariamente sobr ele pie de Joseph.

Después, mi esposa comenzó a toser y a botar flema. Joseph, Joo Eun, y yo pusimos nuestras manos sobre su cuello y oramos con fervor. Luego, apareció un espíritu maligno con apariencia de una joven de cabello largo vestida de blanco. Esta fue la responsable por la caída de mi esposa, y ahora estaba atacando su cuello, causándole dolor, tos y flema.

Yo puse mi mano sobre su cuello y movía la otra mano mientras oraba. Pronto, el espíritu maligno gritó, “Pastor Kim! Quita tu mano! Quita tu mano en este instante! Deja de orar! Oh! Está muy caliente, creo que voy a enloquecer!” gritó y desapareció. Jesús vino y dijo, “Mis hijos! El espíritu malo ha huido. Pero debido a que el espíritu malo ha dejado efectos residuales de dolor, ustedes tendrán que soportar por un tiempo. Si ustedes oran continuamente, serán sanamos más rápidamente. No se preocupen!”


Kim, Joo-Eun:

“Jesús! Qué tan grandes son nuestras casas y tesoros almacenados en el cielo? Jesús respondió, “¿Por qué no oran y ven por ustedes mismos en el cielo? No se los puedo mostrar en este momento. Con su fe y diligencia, anhelen conocer la respuesta hasta que sus ojos espirituales sean abiertos. Una vez eso pase, irán al cielo y encontrarán la respuesta en detalle.”

“Jesús, ¿que tan lejos han llegado las oraciones de mi padre?” El Señor respondió, “cuando el pastor Kim ora, el Espíritu Santo se manifiesta, por lo tanto las manos del pastor harán varios movimientos. Esto significa que el don de sanidades está sobre él. Sin embargo, ya que ésta es la primera experiencia del pastor Kim, él continuará abriendo sus ojos espirituales durante la oración. Por lo tanto, sus oraciones no están llegando delante del trono, sino que permanecen en la galaxia. Si él continúa orando y no se preocupa por el movimiento de sus manos, pronto abrirá sus ojos espirituales y será capaz de visitar el cielo.”

El Señor más adelante mencionó que el arrepentimiento de Joseph fue muy débil y por eso, no habían brotado lágrimas. El Señor le dijo a Él que se arrepintiera sinceramente y de corazón. Sin embargo, Dios con gusto recibió todos los arrepentimientos de lágrimas de mi madre y sus compasivas oraciones. Sus oraciones pasaron la atmósfera, el espacio, y la galaxia.

Yo dije, “Jesús! Mi abuela paterna es una diaconisa, pero parece que ella toma mucho!” El Señor contestó, “hay un espíritu maligno de alcoholismo dentro de tu abuela. En cualquier momento que el Pastor Kim tenga la oportunidad de orar, él debería orar por ella. Él debería también guiarla a ella a confesar para la certeza de su salvación y fe.”

sábado, 9 de octubre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 22 cont...

Baek Bong-Nyo:

Mientras estaba orando Jesús vino y me habló, “Bong-Nyo! Hoy quiero probarte para ver cuánto ha crecido tu fe! ¿estás lista?” Yo respondí confiadamente, “Sí, Señor! Estoy lista!” Luego, Él se desvaneció. Oré en lenguas cuando ángeles vinieron y me vistieron con un traje con alas. Los ángeles también se desvanecieron rápidamente.

Hasta ahora, cuando oraba, Jesús y los ángeles me guiaban de la mano hacia el cielo o el infierno, pero no ésta vez. Mirando hacia atrás, me doy cuenta que yo quería hacer las cosas a mi manera y que muchas veces interpelé a Jesús con mi conducta. Todavía habían cosas en mi carácter que no estaban bien, residuos de ese carácter y frecuentemente yo cuestionaba o atacaba a nuestro Señor con irrespeto. Nuestro amado Señor pacientemente esperó que mi fé inmadura creciera y resistió todas mis quejas.

Comencé a orar con un corazón ferviente y mi alma comenzó a volar hacia el cielo, llevando puesto este traje alado. Pero, qué estaba pasando? No importaba que tan fervientemente orara, yo volaba muy lentamente. Era frustrante, pero no me dí por vencida, y continué orando diligentemente. Pronto estaba completamente exhausta. No podía ver nada, solo una patente oscuridad.

Todas las veces anteriores, había sido capaz de ver ángeles, pero hoy fue especialmente extraño verles. Me dí cuenta de cuanto amor yo había recibido del Señor. Me dije, “El Señor dijo que quería probar mi fe” entonces, oremos diligentemente y continué orando. Pero todos los obstáculos que se puedan imaginar se amontonaban ante mí, y me encontré a mí misma en el punto original de partida.

Hasta ahora, cuando oraba en la iglesia el Señor venía y me mostraba todo, entonces me volví arrogante sin darme cuenta. Yo recordé la pregunta que hice a los ángeles quienes estaban vistiéndome con el traje alado justo pocos momentos antes. Les pregunté dónde estaba Jesús y ellos contestaron, “Ahora mismo Él está esperando por ti para que se encuentren en la Vía Láctea.” Desafortunadamente, estaba retrasada porque me estaba moviendo muy lentamente, y mi fe por sí sola no era suficiente para elevarme tan alto!

Oré sinceramente por largo rato, pero todavía no podía ver nada. Muchos pensamientos cruzaron por mi mente, y comencé a arrepentirme. Sin la ayuda de Jesús, no podía hacer nada! Me sentía como si continuamente me estuviera hundiendo en un lodazal, luego, repentinamente, sentí que estaba encerrada en algo. Algunos objetos se estaban moviendo frente a mis ojos y me dí cuenta de que estaba encerrada en el infierno en una celda oscura!

En esta oscuridad, no había nada visible, solamente demonios pululaban alrededor. Incontables demonios me sostenían por los pies y por todo el cuerpo. No me dejaban caminar ni moverme. Comencé a orar en lenguas, cuando repentinamente maldiciones salían de mi boca involuntariamente. “Ey, ustedes espíritus inmundos! ¿Por qué me están molestando? Váyanseal diablo lejos de mí!” Yo no podía parar de maldecir, y todo el lenguaje sucio que usaba en mi vida pasada antes de conocer a Jesús salía de mi boca. Pero, no importó cuantas malas palabras yo dijera a los demonios, ellos no paraban sus implacables ataques sobre mí. Yo clamé a Jesús. “Jesús! Por favor ayúdame!” “¿Cuánto tiempo había pasado?” Continué clamando al Señor y orando diligentemente en lenguas y sin mi conocimiento, de alguna manera escapé del infierno. Estuve volando hacia el cielo cada vez más y más alto. Estaba orando también, cuando en la atmósfera, demonios fuertes y poderosos comenzaron a prepararse para atacarme. Podía ver claramente el interminable desfile de demonios detrás de ellos. Pensé que estaba a salvo ahora que había escapado del infierno, pero no fue así. Estaba en problemas.

Todavía no podía ver ningún ángel o a Jesús por ninguna parte. Tenía que enfrentar a ese ejército de demonios yo sola!. Nunca me imagine que me fuera a enfrentar con un escenario como éste. No sabía que habían ejércitos de demonios en la atmósfera cuyo propósito era y es distraer a los cristianos para que sus oraciones desde la Tierra no lleguen al Cielo. Como un niño que gozosamente camina junto a sus padres agarrado de la mano, así Jesús siempre agarraba mi mano y me guiaba al cielo o al infierno. Fui tan ingenua y pensé que todo iba a ser fácil y oré sin cuidado.

Los demonios ponían obstáculos con cada progreso que yo hacía, tratando de distraerme para que no siguiera adelante. Lloré sinceramente y las lágrimas y el sudor cubrían todo mi cuerpo. En ese momento un demonio gritó. “Ey, mira allá! Otra oración desde la Tierra está ascendiendo!” Luego otro contestó, “Ey, esa oración no tiene poder ni autoridad!”. Como si tomaran una manzana y se la comieran, los demonios tomaban y se comían las oraciones que estaban ascendiendo desde la Tierra.

Supe después que una oración sin poder es una oración sin éxito, no sirve para nada. Una oración hecha mientras se está dormitando, desconcentrado en la oración, llena de deseos humanos o físicos, oraciones egoístas, oraciones hipócritas, son este tipo de oraciones y sorpresivamente, fui capaz de distinguir todos los diferentes tipos de oraciones que ascendían desde la Tierra. Estas oraciones eran las frutas favoritas de los demonios e inmediatamente las devoraban por completo. Me dí cuenta que solamente la oración llena con desesperación (como si fuera de vida o muerte), y aquellas oraciones con llantos sinceros traspasan a través del firmamento hacia el cielo. Aprendí un poco más porque el pastor lloraba tan fuerte y gritaba en desesperación cuando él oraba. A menudo pensaba, “Hay muy poca gente aquí, ¿por qué él grita tan fuerte?, ¿tiene él que gritar tan fuerte? Honestamente, hubo momentos en que me obligué a mi misma a orar aunque estaba irritada por los fuertes llantos del pastor. Justo después, sin yo saberlo, comencé a arrepentirme y supé con certeza la razón por la cual, necesitamos orar de esa forma.

¿Por cuánto tiempo oré? Estaba exhausta y no me quedaban fuerzas. Justo cuando vi a la distancia muchas estrellas de la Vía Láctea, las cuales brillaban fuertemente! Inmediatamente, en ese momento, hice un esfuerzo y comencé a orar en lenguas. A duras penas llegué a la Vía Láctea, completamente exhausta, y allí, mi amado Jesús me saludó jubilosamente.

Tan pronto como Jesús me vio Él me sonrió y dijo, “Bong-Nyo! Lo hiciste grandioso! Estoy orgulloso de ti!” Yo estaba un poco molesta en ese momento, por lo que cuestioné a Jesús con una mala actitud. “Señor! ¿cómo me hiciste esto? Tú me lo podías haber explicado, pero en lugar de eso, ¿cómo no me advertiste?” Cuando terminé Jesús solo se rió. Después de intercambiar solo algunas palabras Él desapareció una vez más. Repentinamente, todo se hizo oscuro y me encontré de pie al borde de un abismo en el infierno.

El Señor me dejó sola una vez más para probar mi fe. Pronto, un demonio similar a un delfín trató de atacarme y morderme, tenía su boca abierta mostrando sus afilados dientes. Entonces hice un gesto como si fuera a rasguñarlo y grité, “Vamos, atrápame si puedes!” El demonio simplemente se desvaneció.

Ví un camino estrecho delante de mí, entonces comencé a caminar. Caminé por un tiempo cuando noté que algo venía acercándose hacia mí. Era un demonio desagradable con cabeza pero sin ojos ni nariz. Tenía una gran cortada desde su oreja izquierda que le cruzaba la cara y dientes bien afilados como dientes de tiburón.

Cuando estuve frente a frente con este demonio dije, “Ey, He peleado y derrotado a demonios más grandes que tú. Tú eres nada para mí! Dentro de mí está el fuego de Dios. Tú te quemarás y volverás cenizas en el momento en que toques mi cuerpo! Te reto a que vengas aquí y pelees conmigo!” Este demonio estaba asustado y rápidamente huyó. Yo caminé sola, y parecía que me estaba adentrando a las profundidas del infierno. Estaba aterrorizada y temblando, pero no quería demostrarlo.

Continué caminando cuando vi una hoja grande adelante. Esta parecía tener vida propia. La hoja se abrió y cerró repetidamente intentando tragarme. Pero, grité, “Está bien! He venido aquí para matarte! Vamos a ver quien sobrevive!” Yo ataqué enérgicamente, luego el demonio se desvaneció.

Seguí adelante cuando vi enjambres de demonios, como insectos, a ambos lados del camino tratando de agarrarme. Escuché aterrorizantes gritos de demonios que me dieron escalofríos. Los ignoré y caminé orando con voz fuerte en lenguas. Grité aún más fuerte, “Dios de la Trinidad! Dame la fortaleza! Dame la fuerza y el poder físico y espiritual!” Y oré de todo corazón y pronto, el fuego santo estaba ardiendo dentro de mí.

¿Qué tan lejos viajé? Yo creo que ví el fin del camino, cuando un resplandor apareció ante mí y ahí estaba Jesús. “Sí! Finalmente estoy salva! Señor! Señor!” Y corrí y lo abracé. El Señor me sostuvo en sus brazos aún más fuerte y dijo, “Mi muy querida Bong-Nyo! Has pasado por mucho para llegar aquí! Siéntate a mi lado y te daré descanso!” Yo me quedé en los brazos del Señor y cerré mis ojos para descansar.

¿Qué estaba pasando otra vez? Cuando abrí mis ojos el Señor no estaba por ningún lado ¿cómo podía estar de regreso en esta oscura celda en el infierno? No importa cuan fuerte clamé al Señor, ahí solo había el eco del vacío. Clamé y clamé al Señor, pero Él no estaba allí. No podía creer que Jesús me hubiera engañado. Jesús dijo claramente, “Bong-Nyo! Tú lo has hecho muy bien. Ya casi terminas, sé paciente y descansa aquí!”. Cuando me estaba sintiendo segura Él me probó de nuevo.

Estaba encerrada en una jaula de metal como un animal de zoológico. Había incontables demonios de formas distintas rodeando mi jaula, mirándome fijamente; demonios femeninos, dragones, militares con cascos, leones, etc. Ellos se burlaron. Había cientos y miles de demonios militares llevando puesto cascos. Yo grité, “Ey, ustedes bastardos! ¿Quiénes son ustedes? ¿De dónde vienen?” y ellos respondieron, “Nosotros venimos de deambular de aquí para allá! ¿y tú?, ¿porqué estás aquí?” Yo expliqué que Jesús me llevó al infierno, pero que Él me dejó. Ellos se burlaron diciendo, “Ey! Tu Señor no regresará por ti! Este es el fin para ti!”

Yo comencé a orar en lenguas. Repentinamente, los ojos de los demonios que llevaban puesto cascos comenzaron a ponerse rojos. Me miraron con furia. El poder de orar en lenguas hizo efecto sobre los demonios y noté que se transformaban, entonces oré aún más fuerte. “Dios! Transfórmame en fuego ardiente!” Todos los demonios atacaron la jaula de metal queriendo demolerla. Pero el fuego santo ardiendo dentro de mí los quemó y convirtió en cenizas. Las barras de acero de la jaula no se dañaron, permanecieron intactas.

Una vez más los gritos de varios animales y las voces de los demonios resonaron por todas partes, y parecía que hubieran pasado meses. No importaba que tanto yo me esforzara, no podía salir del infierno. Gradualmente mi alma comenzó a sufrir el agotamiento y mi espera en el Señor se volvió en un dolor profundo. Pero no podía dejar de orar.

“Señor!, necesito fuerza!, dame fuerzas!. Trae sanidad y lléname con el fuego santo, entonces yo podré derretir la jaula de metal y escapar de aquí!” Abrí mis ojos pero todavía estaba encerrada en la jaula. “¿significará esto que estaré eternamente sufriendo en el infierno?” No me quedaban fuerzas y colapsé en una esquina. Sentía como si hubiera estado atrapada en la jaula por 4 meses.

Un rato después comencé a gritar otra vez. “Señor! Ayúdame! ¿Dónde estás?” Pero yo no veía nada. Los demonios continuaron atormentando mi cuerpo y peleé con ellos por 15 días.

“Señor! Ayúdame! Por favor, sácame! Ayúdame a escapar de éste lugar!” Estaba orando cuando repentinamente escuché a alguien riendo. Esta risa sonaba completamente diferente a la risa de un demonio. Era bondadosa, confortante, dulce, e instintivamente grité, “Guau! Es la voz del Señor!” El Señor apareció en medio de una luz brillante e iluminó la oscura jaula. Jesús comenzó a reír aún más fuerte diciendo, “Querida Bong-Nyo! ¿cómo estuvo tu experiencia en el infierno?” respondí, “Oh Señor! ¿cómo pudiste hacerme esto? ¿Me pusiste aquí para hacerme sufrir? ¿Por qué?” Yo estaba realmente afligida al quejarme y el Señor contestó, “Lo siento, Yo solo quería probar cuanto tu fe había madurado!”.

Cuando pregunté al Señor donde había estado, respondió que estaba en la Tierra visitando varias iglesias atendiendo sus amados rebaños. Yo le confesé al Señor mis más profundos sentimientos y pedí perdón. “Señor! Estuve amargada y resentida contra ti mientras estaba atrapada en esa jaula del infierno!” Perdóname!”. Repentinamente, mi tono cambió a y mis emociones afloraron. “Señor! Estuve atrapada en una jaula por 4 meses” y comencé a llorar.

El Señor continuó riendo más fuerte y cuando lo ví dije, “¿Por qué estás tan feliz de verme tan triste y miserable? Sufrí mucho en el infierno, pero ¿por qué te estás riendo como si esto fuera algo divertido? ¿Es diversión para ti verme sufriendo?” Él replicó tiernamente, “Bong- Nyo! han sido solamente dos meses desde que comenzaste a asistir a la iglesia, pero tu fe ha madurado mucho! Estoy orgulloso de ti!” Luego, Él suavemente me dió una palmadita en la espalda. Jesús tomó mi traje de combate que llevé puesto en el infierno y ordenó a los ángeles que me vistieran con un traje limpio y resplandeciente con alas. Luego Él dijo, “Tú has resistido mucho, entonces vamos al cielo!” y Él tomó mi mano y comenzamos a volar hacia el cielo. Hoy fue el día más duro que he vivido en toda mi vida. Cuando llegué al cielo muchos ángeles me sonrieron y animaron. “Hermana! Lo hizo bien! En el cielo todo lo que experimenté en el infierno es olvidado.

Yo sabía muy poco de la persona llamada Moisés quien dividió el mar. Le pedí a Jesús conocer a Moisés. Jesús me llevó a la orilla de una playa de arena dorada. Tan pronto como Jesús llamó a Moisés por su nombre, él se acercó y respetuosamente me saludó, “Bienvenida al cielo!” Moisés era muy alto y bien parecido.

Jesús me presentó a Moisés. Yo dije, “Moisés, señor! No lo conozco muy bien, pero se un poco porque escuché un sermón de mi pastor acerca de usted.” Él contestó, “Oh ¿de verdad? Hermana, me da gusto que esté aquí!” Yo continué, “cuando usted estuvo en la Tierra ¿no dividió el océano e hizo muchos milagros?” Moisés humildemente contestó, “Yo no hice nada, pero fue DIOS quien me dio toda la fuerza y todo lo que yo hice fue obedecer.”

Yo dije, “Yo sólo he asistido a la iglesia durante dos meses, pero en el momento que escuché de usted, quise conocerlo. Pero el Señor me ha llevado es al infierno hasta ahora la mayoría de las veces, entonces este momento se pospuso. Yo deseo ser testigo de uno de sus milagros, podría mostrarme algo?” Jesús permitió a Moisés construir una enorme montaña con la arena dorada. En un abrir y cerrar de ojos, habían dos picos de montañas. Moisés hizo muchos milagros que no pueden ser descritos con palabras. Uno que especialmente recuerdó es cuando lo reté a construir una casa de 600 pisos, y él simplemente levantó su mano en el aire y la hizo girar una vez, e inmediatamente, un edificio de 680 pisos apareció ante mí. Quedé con la boca abierta y no podía cerrarla. Él hizo una escalera dorada que conducía de la tierra al cielo. Yo dije, “Moisés, señor!” le pido disculpas por mi fe tan inmadura. Lo lamento, me siento avergonzada por ponerlo a prueba y hacerle tantas preguntas” y él respondió, “no te preocupes por nada y si todavía tienes preguntas, no dudes en preguntar.”

Yo pedí ver como partía el océano como estaba escrito en la Biblia, y él lo hizo. Fue una experiencia impactante, espectacular!. Jesús estaba observando en silencio a mi lado. Después que terminó la experiencia de los milagros, el Señor, Moisés y yo conversamos. “Jesús, Moisés! Yo soy una nueva creyente y no sé mucho, entonces creo que me apresuré con mis peticiones, por favor perdónenme! Lo siento. Cuando regrese a la iglesia voy a documentar y compartir con mi pastor lo que vi para que él lo escriba en el libro y el mundo lo sepa!” Ambos Jesús y Moisés expresaron su gozo. Jesús le dijo a Moisés, “Moisés, la hermana Baek Bong-Nyo debe regresar a la Tierra, entonces despídete!” Moisés respetuosamente inclinó su cabeza y dijo, “Adiós hermana!”

Jesús me explicó, “Aún en el cielo, Moisés siempre está ocupado. Él viaja alrededor de todo el cielo, con muchas cosas que debe cuidar!” Yo nunca olvidaré el encuentro con Moisés y Jesús en el cielo. Más tarde, Jesús me guió de regreso a la iglesia y yo concluí mis oraciones en lenguas.


lunes, 4 de octubre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 22 cont...

Lee Haak Sung:

Tan pronto como comencé a orar, un demonio se me acercó. Este demonio tenía sus ojos puestos al revés. Cuando veo demonios, continuo recordando la escena de mi abuela en el infierno, siendo atormentada por ellos. Con este recuerdo en mente, quise vengarme de él. Le puyé los ojos hacia fuera, se los saqué y los tiré lejos. Durante esta pelea, comencé a pensar en una espada, y la espada apareció en mi mano. Entonces, le corté los brazos al demonio con ella. Cuando pienso en diferentes tipos de armas, ellas aparecen en mi mano o cerca de mí. El Señor me ha concedido estas armas. Yo había estado peleando por largo tiempo, y había adquirido gran experiencia sin darme cuenta. Había también ganado confianza y coraje.

Una vez más, un demonio disfrazado como una pequeña niña con un vestido blanco se me acercó. Se mordía su brazo continuamente. Ella se asemejaba mucho a un personaje de una película de terror de la televisión. Yo estaba asombrado con el hecho de que los demonios reales lucen muy parecidos por no decir iguales, a aquellos creados por la industria del entretenimiento! Este era como el que sale en una famosa serie de terror de la TV Coreana, que arrastra almas al infierno después de que ellas mueren. En una visión, yo vi a un hombre anciano que yacía sobre un piso sangrando bajo el altar. Este mismo demonio que estaba mordiendo su propio brazo corrió hacia el hombre anciano. Atacó al hombre anciano, usando sus colmillos de drácula para chupar su sangre. Una vez que se chupó toda la sangre, ella comenzó a devorárselo.

Después apareció otro demonio con un cuerpo lleno de agujas, como un erizo, o puercoespín. Con mi fe, yo balanceé mi puño hacia él, pero cuando toqué al demonio, sentí un gran dolor porque me había pinchado con sus agujas. Aún después de nuestro rally de oración, mi mano me dolía, estaba enrojecida e inflamada e incluso pude ver las marcas de las agujas. Me sorprendí de que ellos podían dejar marcas físicas sobre mi cuerpo y producir dolor aún cuando ellos son espíritus. Se las mostré a mi familia de la iglesia y al Pastor. Estuvieron tan sorprendidos como yo!.

 
Pastor Kim Young-Doo:

Cuando estaba orando fervientemente en lenguas, mis manos comenzaron a producir pequeños movimientos de arriba hacia abajo, primero una y después la otra. Pronto, mis dos palmas se pusieron una con la otra y se sacudían intensamente, y luego, se movían aún más violentamente. Había una iglesia que había invitado a un pastor a hablar de sanidad. Fui testigo de una escena donde él ministraba sanidad y sus manos también temblaban. Cuando él estaba ministrando, muchos otros milagros ocurrían. Concluí que yo también debía estar en el proceso de desarrollar el don de sanidades por el Espíritu Santo. El estaba trabajando arduamente en mí. Mis brazos y mis manos se movían libremente en diferentes movimientos bajo la dirección del Espíritu Santo. Abrí mis ojos para ver, e intenté resistir los movimientos, pero el Espíritu Santo me guiaba, a pesar de mi voluntad y mis pensamientos. Mi voluntad y pensamientos fueron secundarios.





domingo, 3 de octubre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 22

Lee Yoo Kyung:

Cuando estaba orando en lenguas, un demonio de cara negra con cuatro ojos vino y se sentó sobre el asiento del piano de Joo-Eun y empezó a tocar el piano. Irritada, le grité, “Ey! Demonio inmundo! ¿Por qué estás tocando el piano de mi hermana Joo-Eun? Ese piano es el que ella usa en la adoración del servicio.” Este respondió con palabras abusivas “Cállate!”, me enojé en gran manera. “¿Qué?¿Me faltas el respeto? Tú estás muerto!” Corrí tras de él y lo agarré, retorcí su cuello y estrellé su cabeza contra el piso.

Luego otros tres demonios aparecieron. Uno apareció en forma de un esqueleto con un ojo en su frente. Este estaba volando alrededor con alas que parecían de murciélago. Aterrizó sobre el asiento del piano y comenzó a cantar como si tocara el piano. El sonido de la música no tenía ritmo, la tonada me recordaba sus espeluznantes voces. “Ey, ese piano es de Joo Eun. ¿Por qué lo estás tocando? No me puedo concentrar en mi oración!”, grité. Yo los oía a ellos conversar el uno con el otro, “Todo está bien! Ella está diciendo que no se puede concentrar!, vamos a tocar tanto como queramos!” Entonces todos empezaron a golpear las teclas del piano. Yo estaba preocupada de que el piano se quebrara. “Obviamente, ustedes no me van a escuchar a mí!” Entonces corrí hacia ellos y los agarré a todos a la misma vez, pateé a uno y sacudí a otros. Con sus narices sangrando, y sus cabezas heridas, ellos gritaron y huyeron.

Comencé a orar nuevamente cuando un demonio vestido de blanco apareció sangrando por su boca. No tenía ojos, entonces lo ridiculicé. El demonio dijo, “Haak Sung pinchó mis ojos y me los sacó. Ese es el motivo por el que estoy así. ¿Por qué te estás riendo?! Me dijo retadoramente. Gritando, yo dije, “Mi abuela está en tormento por culpa de ustedes! ¿Por qué ella fue arrastrada al infierno?” El demonio se mofó y me irritó, “Ella pertenece al infierno, se lo merece! Ella será atormentada aun más.” Furiosamente, arañé la cara del demonio con toda mi fuerza. Sangrando profusamente, este corrió lejos.

Una vez que retomé la oración, fui molestada por otro demonio. Yo estaba irritada y no queria confrontarlo. Decidí usar mi autoridad. “La Sangre de Jesús” Pero el demonio respondió, “¿Sangre? ¿Sangre de quién? ¿La sangre de Jesús o tú sangre?” “Está bien demonio, si tú quieres pelear, vamos a pelear!” grité. Los demonios atacaron en grupos pero por alguna extraña razón, cuando yo hice una curva con mi puño alrededor, todos ellos cayeron como un grupo. Si golpeaba a los demonios en el estómago, sus ojos salían hacia afuera. Cuando golpeaba sus narices, estas empezaban a sangrar. Cuando yo agarraba sus piernas, estas se estiraban como una banda elástica.

A pesar de sus pérdidas, los demonios continuaban apareciendo para acosarme. Ellos estaban tratando de impedir que orara. Me dije a mí misma, “Vamos a pelear a ver quien gana”. Usé mis manos y pies como armas. Fue extraño, a medida que continuaba derrotándolos, su número se incrementaba. Al final, había numerosos demonios, incontables. Todos ellos vinieron al mismo tiempo. Grité, “Ayúdame! Rápido! Espíritu Santo! Ayúdame!”. En poco tiempo, el Señor apareció. El Señor reprendió a todos los demonios y me confortó. “Señorita! Sé que has estado pasando por mucho.”

Cuando había asistido a otras iglesias con anterioridad, la mayoría de la gente frecuentemente decía que yo no era muy brillante. En lugar de enseñarme a orar y evangelizar, ellos solamente me daban comida. Ellos solamente me daban cosas materiales. Por eso, yo pensaba que todo lo que tenía que hacer era tomar mi Biblia e ir al servicio. Sin embargo, con la guía del Pastor de la “Iglesia del Señor”, comencé a orar en lenguas. A medida que continué orando en lenguas, obtuve un nivel más profundo en la oración. Ahora, soy capaz de ver los demonios y pelear contra ellos. Cuando siento que estoy perdiendo o me canso en la batalla, todo lo que tengo que hacer es clamar el nombre del Señor Jesús. Él siempre me protege. Al principio, los ataques por números incontables de demonios me asustaban. Pero ahora, no tengo miedo en absoluto porque Jesús está conmigo. De hecho, la victoria contra los demonios se ha vuelto divertida y emocionante.


Kim Joo-Eun:

Diez minutos después de haber empezado a orar en lenguas, apareció un demonio calvo. Su cabeza estaba saturada de aceite por lo que brillaba. Se acercó mostrandome su cabeza. Estaba muy tensa porque el demonio se estaba acercando. Estaba aprehensiva. Grité, “En el nombre de Jesús, vete!” pero no se fue. Conforme se acercó, me di cuenta que este demonio estaba muy disgustado conmigo. Toqué al demonio para bloquear que se acercara más. Grité, “Señor!” Traté de ser fuerte, de repente, se salieron de sus órbitas los ojos del demonio en frente de mí. Sacó la lengua, como pude lo agarré y lo lancé lejos de mí. Luego, otro demonio disfrazado como una niña pequeña niña apareció con su boca abierta. Hoy, por alguna razón, todos los demonios fueron detestables en apariencia. Estaba muy irritada, por lo que la abofeteé con todas mis fuerzas en ambas mejillas. El demonio gritó, “Me Duele! Me Duele! Deja de golpearme! Detente!”, me dí cuenta que se le hinchó donde la golpeé. Grité, “Tú abofeteaste a la hermana Yoo Kyung en sus mejillas, ¿verdad?. Serás castigada aún más! Te voy a golpear más!” Ella lloró y suplicó, “Lo siento, no golpearé nunca más a Yoo Kyung! De verdad!” Yo respondí, “Sí, claro! Eres una mentirosa por naturaleza!” Tiré de su cabello y la lancé hacia el piano. Cuando chocó contra el piano, desapareció. Luego, vi un demonio en forma de calavera con cabello largo blanco y ojos color naranja. Cuando estuvo cerca, pinché sus ojos, y éste histéricamente saltó del dolor de un lado a otro hasta que huyó.

Como continué orando, de repente sentí un olor placentero. Olía como flores en el aire. Inmediatamente, estuve impregnada de ese olor dulce y le presté mucha atención a este. El Señor se apareció. Pregunté, “Este aroma que llena el ambiente proviene de ti, Señor?”. El Señor respondió, “Si, así es, Pecas! Te gusta?” Respondí, “Sí, Señor, huele realmente fabuloso!”. “Has sido muy celosa en tu oración de hoy. Te mostraré algo especial después. Mira cuidadosamente la condición de tu iglesia y de las Iglesias en Corea!”. Tan pronto como el Señor alcanzó mi mano, delante de mí aparecieron visiones de demonios e iglesias como si lo estuviera viendo en visión panorámica.

Estaba mirando la Tierra a distancia, a cada lado de ella, estaban 2 demonios cerca de ésta y parecía que estaban meciendo una soga alrededor de la tierra entera, como cuando los niños juegan a saltar la cuerda. Jesús me dijo que mirara más de cerca. Me di cuenta que la soga era en realidad una serpiente. A medida que los demonios la mecían, pude ver a muchas iglesias Coreanas tomando turnos para saltar la cuerda. Cuando venía el turno, las iglesias saltaban y saltaban, tratando de no tropezar y caer. La mayoría de las iglesias no cayeron al principio, pero a medida que el balanceo continuaba, ellas tropezaron y cayeron una tras otra. Aún vi a nuestra iglesia saltando! Muchas de las iglesias cayeron, pero la nuestra fue una de las excepciones. No tropezamos con el cuerpo de la serpiente. La iglesia del Señor continuó saltando fácilmente.

Jesús me explicó que cada balanceo de los demonios era un período de prueba, un test para superarlo. Si una iglesia no tropezaba y caía, esto significaba que la iglesia superaba el período de prueba en victoria. La iglesia del Señor tenía muy pocos miembros comparada con otras congregaciones, de hecho, era la más pequeña en número. Otras iglesias tenían numerosos miembros pero ellas tropezaban a menudo y caían. Jesús dijo, “ahora, la Iglesia del Señor supera las pruebas muy bien. Continúen resistiendo y saltando para que cada prueba diferente caiga debajo de ustedes. Hoy, tú has orado especialmente por largas horas sin dormirte. Por eso, te lo mostré. Ora fervientemente.”



martes, 28 de septiembre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 21 cont...

Baek Bong-Nyo:

Estaba disfrutando la danza espiritual y orando en lenguas cuando 10 ángeles descendieron desde el cielo y se colocaron al lado mio. Le pregunté porque estaban aquí ahora. Ellos respondieron, “Jesús dijo, “La Iglesia del Señor” ha comenzado el rally de oración. Vayan y traigan a Baek Bong Nyo” y él nos mandó a llevarte, por eso, estamos aquí. Estaba aterrorizada de que los ángeles me llevaran al infierno, así que les pregunté una vez más. “Esto ha pasado antes, uds em llevarán al cielo? O me llevarán al infierno?”. El Señor debe de haberles dicho que me llevarán hasta allá porque ellos no conocían la respuesta. No tuve opción sino de ir con ellos aun sin saber lo que estaba pasando. Pasamos por la vía láctea hasta que llegamos a donde Jesús. Él dijo, “Mi querida Bong-Nyo! Como sabes tu Pastor Kim está escribiendo un libro acerca del cielo e infierno. Me gustaría llevar conmigo al Pastor Kim al infierno y mostrarle a Él lo que necesita recopilar, pero sus ojos espirituales no están abiertos todavía, entonces no tengo elección sino de llevarte a ti, para que sean documentadas las escenas del infierno. Tú eres la única que puedo llevar de visita, entonces te pido que aguantes un poco más! Vamos a visitar el infierno juntos!”.

El Señor me dijo esto cada día. Tan pronto como Jesús tomó mi mano, estuvimos caminando hacia abajo en un camino del infierno. El hedor de la carne en descomposición me revolvía el estómago, y había una oscuridad interminable. Yo confiaba y dependía sólo de mi Señor, por lo que me aferré a su mano firmemente.

Infierno! Hay final en el infierno? En el infierno solo hay sufrimiento por toda la eternidad. Vinimos a un lugar donde la gente estaba gritando por ayuda, en un abismo de fuego. El fuego era muy intenso y habían llamas tanto adentro como fuera del abismo. Habían incontables personas, todas desnudas, saltando y gritando adentro de algo que parecía un enorme tambor. Estaba aterrorizada una vez más. Todo lo que había visto en el infierno era chocante y estaba de regreso, frente a lo más traumatizante que hubiera visto antes. La misma escena que había visto del padre del pastor Kim, ahora estaba frente a mi. Vi a mi padre, desnudo. Cuando mi padre me vió, comenzó a sollozar “Bong-Nyo! ¿Qué estás haciendo aquí? Yo no puedo soportar el dolor en mi corazón cada vez que te veo! Me arrepiento mucho de lo que te he hice! Yo supongo que es por eso que estoy aquí pagando por lo que he hecho!” Yo no pude decir ni una palabra, en lugar de eso, lloré incansablemente. El dolor sufrido en el infierno es inimaginablemente más grande que el abuso y la persecución que sufrí por mi padre en la tierra. Lo que yo experimenté en la tierra fue nada en comparación a esto.

Un demonio gigante estaba disfrutando rebanando a la gente con una sierra eléctrica, y gozosamente tarareaba una canción. Este arrebató a mi padre y comenzó a partirlo en pedazos, en la forma en que nosotros cortaríamos los fideos hechos en casa. “Ahhhh! Por favor sálvenme! Se lo imploro! Por favor, máteme ya!” El doloroso llanto de mi padre y sus interminables gritos de agonía me hicieron sentir que me desmayaba. Sin él Señor a mi lado, me hubiera desmayado muchas veces. No hay fin para el sufrimiento en el infierno. Allí nunca hay esperanza. La única manera de evitar ir al infierno es aceptar a Jesús como su Salvador y vivir fielmente.

Rogué al Señor que me sacara de ver a mi padre en ese sufrimiento. Continuamos avanzando, dejando los llantos de angustia de mi padre atrás. Después de caminar por un rato, vi un árbol delante de mí. Y cuando me acerqué vi algo que me dejó en shock. Porque el Señor me hacía ver una y otra vez estas imágenes que no podía borrar de mis recuerdos? Mi mamá, mi hermano menor, mi cuñado y mi sobrino, estaban todos desnudos, colgando hacia abajo, sujetos de sus tobillos en el árbol. El árbol se movía como una serpiente y al lado de éste había parado un demonio más alto que una montaña. Yo miré a mi madre, y ella me vio, mientras permanecía colgada del árbol. Los otros miembros de la familia también miraron y lloraron diciéndome, “Bong-Nyo! ¿Por qué estás aquí si tú no puedes ayudarnos? ¿Por qué viniste otra vez? ¿Te gusta tanto verme en agonía?” Y ella lloró. Jesús me dijo que este demonio era el segundo más grande en el infierno! Éste disfrutaba golpeando los cuerpos y pelando su carne, sin misericordia los echaba al fuego.

Yo quería desesperadamente capturar a todos los demonios, destrozarlos en pedazos y lanzarlos dentro del fuego del infierno. Tan pronto como el segundo demonio en el infierno, lo ordenó, otro demonio de más bajo nivel, puso un recipiente lleno de insectos negros justo debajo de donde mi familia estaba colgada. Estos insectos comenzaron a subir por encima de mi familia, y sin misericordia hicieron festín con sus carnes, metiéndose por sus ojos y narices. Sus cuerpos se cubrieron de insectos por completo. “Ahhh! Por favor sálvame! Bong-Nyo!” “Hermana mayor! Hermana mayor!, “Ay! Cuñada!”, “tía!” “Por favor ayúdame!” “Por favor sálvame!” .

Qué podia hacer escuchando los gritos de dolor de mi familia? Los insectos tomaron la forma de gusanos. Tenían filados dientes y sus ojos eran brillantes. Una vez que los insectos infestaban el cuerpo y se comían la carne, sólo quedaban los huesos. Luego, ellos continuaban comiendo hasta los huesos!. Mi madre, hermano, cuñado y sobrino continuaron gritando de dolor.

Este horrible dolor continuaría por la eternidad y no podía soportar el conocer esta verdad. Me quebranté. En medio de mi caos, mi madre gritó “Bong Nyo, estoy aterrorizada por los insectos! Te acuerdas como en la tierra yo no podía agarrar ningún insecto, pero en el infierno hay demasiados! Estos bichos nunca mueren! Por favor, te ruego que me ayudes!”.

Mi familia me miraba buscando ayuda y me gritaba, pero yo sabía que no podía ayudarles. “Señor! Por favor, Ayuda a mi familia para que pueda pasar a otro lugar del infierno. Por favor, ten misericordia de mi familia!” y lloré, clamando y sollozando. Pero Jesús replicó, “No puedo hacer eso!, es muy tarde!”. Imploré y rogué una vez más. El Señor tomó mi mano y dijo, “Es tiempo de irnos! Es tarde!” y nos movimos.

Después de esto, Jesús me llevó a una montaña enorme. Caminamos para mirar más de cerca. Vi personas paradas, parecían exhaustas y como si hubieran sido severamente golpeadas. A su lado, había un demonio terrorifico, el cual comenzó a burlarse de mí, “Te veo muy seguido! Por qué estás aquí otra vez?” Yo respondí, “Ey, Tú eres un bastardo! Desearía poder rebanarte en pedazos como mi familia y tirarte en el fuego! Te atraparé!”

El demonio se burló aún más fuerte, “Tú estás llorando porque estás asustada de mí, eso me hace muy feliz! ¿Qué vas a hacer?” Estaba enojada, pensando en mis familiares. Yo dije, “Jesús! Yo quiero matar a ese demonio! Lo odio!” Pero el demonio me ridiculizó aún más. Yo continué “Señor! ¿Por qué no haces nada? Haz algo!”. Supliqué al Señor, cuando de repente, Jesús hizo un gesto con su mano e inmediatamente el cuerpo del demonio se paralizó y no se podía mover.

Los gritos de la gente hicieron eco a través del firmamento del cielo. Jesús ME dijo, “Vámonos a otro lugar!”.

Jesús dijo, “Las almas que te encontrarás próximamente son unas que tu conoces bien, entonces, presta atención!”. Antes de que él terminara de hablar, ví a uno de los presidentes anteriores de Corea. Quedé en shock y grité, “Oh, Señor! Es horrible! No puedo soportar ver esto!”. El Señor me sostuvo las manos firmemente. Una gran serpiente blanca estaba enroscada alrededor de su cuerpo, desde sus pies hasta su cuello. Luego, serpientes más pequeñas de colores se acercaron a la serpiente blanca y se subieron encima de ella. Estas serpientes apretaban al presidente y unas contra otras. Parecía como si estuvieran compitiendo por quién apretaba más fuerte. El presidente gritaba y comenzó a toser. “Ahhhh! Dejen de sofocarme, por favor! Paren esto! Sálvenme, por favor!” Pero aún en medio de su angustia él me habló. “¿Quién eres tú? ¿Por qué estás aquí? Yo solía ser el presidente de Corea, con todo el prestigio, pero ahora estoy sufriendo en el infierno. Cuando estuve en la tierra, muchos pastores me rogaron y trataron de convencerme de que asistiera a la iglesia, pero yo los ignoré a todos. Yo ignoré lo que ellos me decían acerca del infierno, porque nunca soñé que tal lugar realmente existiera. Señora, qué puedo hacer? Qué piensas que debo hacer? Mi hijo todavía no conoce a Jesús y estoy muy preocupado por eso! Mi hijo necesita aceptar a Jesús mientras él está todavía vivo y recibir la salvación para que pueda ir al cielo. Desearía poder ir ahora mismo y decirle a mi hijo acerca de esta verdad, pero no puedo, entonces, ¿qué hago ahora? Ahhh! Mi corazón me duele mucho!” Él me suplicó que le hablara a su hijo sobre Jesús. Su ruego era sincero y pregunté a Jesús: “Mi amado Señor, escuchó que su corazón está quebrantado por eso, podrías tu mostrarle al hijo del Presidente en un sueño como es el infierno?” pero Jesús sólo escuchó sin decir una sola palabra.

De repente, imágenes de mi familia sufriendo en el infierno llenaron mi mente. Pensé en que quizás habría un lugar donde el sufrimiento o los castigos fueran menores. Esto era ridículo, pero cualquier persona en mi situación, que fue testigo de ver a su familia en el infierno, hubiera pensado lo mismo. Lloré incontrolablemente, luego Jesús mandó a sus ángeles a que me trajeran a la tierra. Me quejé delante del Señor “Señor! Mi madre y mis familiares están sufriendo en el infierno, cómo puede ser bueno para mi estar sola? No quiero esto! Ponme con ellos en el infierno!”. Lo que pasa es que no sabía que hacer por ellos.

Continué llorando con todas mis fuerzas, cuando 10 ángeles aparecieron y comenzaron a recoger mis lágrimas en un recipiente dorado que tenían en sus manos. Empecé a orar una oración de arrepentimiento. “Señor, estoy muy mal, perdóname!”. Luego, el Señor me regañó, “Mi querida hija! No lo vuelvas a hacer!” y me consoló. Yo pregunté cautelosamente, “Señor, quiero ver a mi madre otra vez! La veré de nuevo?”. No era fácil que el Señor me permitiera eso. Respondí, “Señor, Prometo que más nunca lo hare de Nuevo. Por favor. No lloraré de nuevo”. Con esto, el Señor, tomó mi mano diciendo, “En otra oportunidad regresaremos!”

Y así fue. Mi madre estaba sufriendo en otro abismo ardiente, gritando, tratando de evitar el calor. Yo grité, “Madre! Soy yo! Tu hija, Bong Nyo, está aquí!” y la llamé. Ella me miró verificando quién yo era y comenzó a sollozar. Ella dijo, “Bong-Nyo! Porque viniste de nuevo? Este no es un lugar para ti. Apúrate y regresate! Tu salud no está bien… No debes regresar a este lugar! Ay!, me estoy quemando! No puedo soportar el dolor!”.



Le grité de nuevo, “Mamá, te extraño mucho! No sé que hacer!”. Mi madre me hizo una petición en medio de su dolor, “Mi querida Bong-Nyo, cómo desearía escucharte cantar sólo una vez!”. Tenía esto algún sentido? Mi madre estaba sufriendo mucho y me estaba pidiendo que cantara! Esto era increíble!, no lo estaba disfrutando, pero como podía decirle que no?. Lágrimas empezaron a correr por mis mejillas y empecé a cantar, pero no pude seguir porque comencé a sollozar incontrolablemente. Qué canción podía cantar en estas circunstancias? El dolor en mi corazón alcanzó su límite máximo!. Pensé que había sido una hija horrible, fallé y no cuidé a mi madre y por causa de mi negligencia, ella no había recibido una adecuada atención médica. Ella había perdido la oportunidad de aprender y aceptar a Jesús. Yo debería estar en su lugar. Pero no había otra oportunidad. Esto me molestaba aún más. No había esperanza para mi madre. Una vez que estás en el infierno, no hay vuelta atrás.





domingo, 26 de septiembre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 21 cont...

Lee, Haak-Sung:

Mientras estaba orando en lenguas, tres demonios me atacaron al mismo tiempo. Uno tenía cara de humano y cuerpo de dragón, otro era un demonio calavera, y el último tenía una máscara de metal puesta, era el mismo demonio que se me había aparecido antes. Sorpresivamente éste estaba llevando una sierra eléctrica, cuando él jalo el arranque, el motor comenzó a sonar ruidosamente. Tuve que taparme los oídos con las manos para poder continuar orando en lenguas. Este demonio quiso cortarme las manos así que me atacó con esas intenciones. Yo no quería perder, así que esquivé el ataque. Durante la pelea tomé la sierra eléctrica y rebané las manos del demonio. Tenía que estar en total concentración, porque si bajaba la guardia por un segundo, hubiera sido rebanado. Éste estaba gritando tratando de evitar que lo hiriera. Yo traté de capturar a los otros dos, pero corrieron desesperadamente lejos de mí. En ese momento, Jesús apareció y fue testigo de todo lo que sucedió. Cuando vi a Jesús, me llené de más fuerza para vencer a los demonios.

Cuando Jesús se fue, otro demonio se me acercó. Lo atraje hacia mí diciéndole, “Ey! Ven aquí y te enseñaré algo divertido! Por acá! Apresúrate!” Pero el demonio miró desconfiado, y se rehusó a venir.“Ey, yo realmente tengo algo divertido aquí para ti! Ven aquí y mira!” dije, pero éste todavía no confiaba en mí. Él me preguntó, “¿Tú prometes no castigarme?” entonces yo respondí, “¿Por qué te castigaría? Yo solo quería compartir algo divertido contigo, entonces ven!” Luego él vino a mí emocionado, esperé pacientemente a que estuviera a mi alcancé y entonces, agarré su brazo y comencé a darle vueltas en el aire, y lo tiré contra la pared.

Pero, mientras estaba peleando con el demonio, repentinamente estaba recordando mis pecados pasados. Recordé cuan negligente había sido en cuidar a mi abuela antes de que ella muriera. Empecé a sollozar y a arrepentirme delante del Señor de cada pecado que pude recordar. Mientras estaba orando, de repente, escuché el sonido de fuertes pisadas, como si un ejército estuviera marchando alrededor de mí. No fueron uno ni dos, sino cientos de pisadas marchando al unísono. Poco tiempo después, vi un grupo grande de demonios furiosos contra mí, todos llevando uniforme militares. Con el Señor dandome fuerza, no había que temer. Por el contrario, estaba fuerte, no importando como los demonios atacaran. Yo sabía que los demonios que estaban viniendo a atacarme se estaban poniendo mucho más rudos que los anteriores. No importa cuan feroces eran los demonios, cuando usaba el nombre de Jesús, todos corrían por sus vidas. Cada vez que miraba esta escena, me sorprendía de cuán maravilloso es Jesús y me llenaba de un gozo tremendo. Aún ejércitos de demonios huyeron en Su Nombre.
 

Pastor Kim, Yong-Doo:

Estaba clamando al Señor con mis manos levantadas en alto por alrededor de 30 minutos, cuando mis manos comenzaron a hacer círculos una y otra vez por encima de mi cabeza. Y luego mi mano izquierda comenzó a moverse desde adentro hacia afuera, seguida por mi mano derecha imitando a mi mano izquierda. Repentinamente, ambas manos empezaron a retorcerse hacia afuera como un pretzel, y se quedaron atrapadas en esa posición. Fue una posición torturante e incómoda, difícil de aguantar. La mano que había sido atacada por los demonios la última vez me dolía.

Luego mis manos se voltearon en la forma contraria, desde afuera hasta adentro a intervalos de un segundo nuevamente. Primero mi mano izquierda, luego mi mano derecha se había retorcido hacia adentro, y estuve atrapada en esa posición por otros 30 minutos. Me estaba poniendo impaciente y enojada porque lo que estaba sucediendo estaba tomando mucho tiempo.

Yo me quejé, “Señor! ¿Por qué me haces sufrir tanto? Tu sabes muy bien cuan dolorosas fueron las mordidas de los demonios y todavía tu buscas un método que es doloroso para mí…Si Tú vas a hacerme voltear desde adentro para afuera hazlo rápidamente, en lugar de eso parece que estuvieras jugando conmigo…¿Qué me estás haciendo? Estoy impaciente, no sería conveniente para ambos si sólo me lo dieras de una vez?” Yo comencé a atacar al Señor con mis quejas.

Mi terrible naturaleza continuó quejándose sin detenerse, Lo ataqué sin cesar con palabras duras:“Señor, si Tú solo me tocas con Tú fuego santo y abres mis ojos espirituales ¿ no sería beneficioso para ambos? ¿Quién puede recibir los dones espirituales si Tú lo haces tan difícil de obtener? Es pesado y tedioso para ti y para mi también entonces porque no lo apresuras y pones la bendición espiritual ahora? Ahora! Por favor!”.

No importa cuanto yo rogué y pedí los dones espirituales, si el Señor decide no otorgarlo, así es. Aún en mi estado físico en ese momento, yo cometí un pecado, cuando comencé a hacer demandas irrazonables. Yo grité llorando con todas mis fuerzas, pero el Señor continuó repitiendo el proceso de torcer de mis brazos a través del Espíritu Santo. Lo hizo docenas de veces. Pensé para mi mismo, “¿Qué don espiritual está tratando de darme? ¿Qué clase de don espiritual es este?” Yo estaba muy irritado, y urgentemente deseé que viniera el fuego ardiente como una tormenta y me tocara, pero el Señor no compartía mis sentimientos de urgencia, en su lugar, Él me frustraba cuando continuaba procediendo muy despacio. Cuanto oré? Debió haber sido alrededor de cuatro horas. Luego, repentinamente se detuvieron mis brazos, y mis manos se comenzaron a mover más rápido desde el frente hacia atrás. Pensé que estaba experimentando esto por tener mucho tiempo mis manos en alto, así que traté de relajar mis brazos y manos completamente, pero el sacudir rítmico continuó, sin importar nada más. De hecho, esto fue cómico. El Señor me dijo que yo estaba en el proceso de recibir el don de sanidades y el poder para hacer milagros.

Hasta ahora, mi conocimiento sobre los dones espirituales era vago. Yo pensaba que si oraba y leía la Biblia en cuanto a dones espirituales, yo podía recibir los dones que yo quisiera. Pero, el Señor estaba enseñándonos a través del rally de oración sobre los dones espirituales detalladamente. Cada día experimentamos bendiciones y nuestros días estaban llenos de gozo y de vida abundante.



sábado, 25 de septiembre de 2010

Baptized by Blazing Fire, Día 21

“Y estas señales seguirán a los que creen, en Mi Nombre, echarán fuera demonios…” (Marcos 16:17).

Kim, Joo-Eun:

Estaba orando diligentemente en lenguas cuando tres dragones horripilantes aparecieron. Sorpresivamente, no tuve miedo porque Jesús estaba conmigo; en vez de eso, fui capaz de ver claramente su apariencia.

El primer dragón era rojo, tenía varios patrones de formas redondas en todo su cuerpo. El segundo dragón tenía lineas verticales rojas y azules que se unían de manera desordenada y caótica. El tercer dragón tenía rayas horizontales azules y amarillas que se unían. Estos tres dragones vinieron hacia mí como si quisieran tragarme por completo, pro yo grité firmemente, “En el nombre de Jesús, huye de mí!” y después de que lo repetí consecutivamente por tres veces e inmediatamente, se desvanecieron.

Continué orando cuando el demonio femenino apareció cerca de mí. Este demonio vino a vengarse diciendo, “Te haré pagar por lo que me hiciste ayer!” y corrió hacia mí. Tan pronto como estuvo cerca, la tomé por el cabello y la giré. Luego, ella se quejó de dolor. “Ayy, eso duele! Suéltame! Porque me segues jalando por el cabello? Me estás molestando!” y me gritó. La continue girando con el cabello agarrado hasta que la solté.

Cuando retomé mi oración, pude ver que los demonios estaban sentados en círculo teniendo una reunión. Como antes, el líder de los demonios le dijo al demonio calvo: “Tú! Es tu oportunidad de que lo intentes!”. Este demonio vino rápidamente hacia mí. No solamente fui capaz de ver a los demonios sino de escucharlos y esto era gratificante, estaba contenta. Tan pronto como el demonio calvo estuvo detrás de mí, extendí mi mano hasta su cabeza y lo sacudí. En ese momento, la cabeza del demonio comenzó a sangrar y sus ojos salieron de sus órbitas. Como si estuviera esperando, con mis dedos hundí sus ojos sin compasión. El demonio estaba asustado y huyó de mí.

Una vez más, continue orando, cuando el demonio que se le había aparecido a Haak-Sung, aquel que llevaba la pizarra, se acercó a mi con un sonido extraño. Sus dedos eran como unas tijeras, yo le arranqué los dedos y con uno de ellos, rasgué la cara del demonio causandole mucho dolor. “Hey! Dame mis dedos! Porqué me los quitaste?” Yo respondí, “Mi pastor me enseñó como derrotarlos. Qué van hacer uds ahora?” “Tú, pequeña peste –no hagas desastres conmigo! Como tu fe se hizo tan fuerte?” y con eso, el demonio desapareció.

Mientras este demonio dedos-de-tijera estaba sufriendo en mis manos, sentí como que si alguien nos estaba mirando desde la esquina, entonces, me volteé hacia mi derecha. El demonio de ojos redondos estaba mirando lo que estaba pasando. Grité, “Tú demonio! Tu crees que no se que te estás escondiendo? Por qué no vienes? Ven aquí ahora! No vas a venir?”, el demonio se distanció de mí, gritando, “Hey! Tu crees que estoy loco? Quieres que yo vaya? Nunca iré!”

Jesús me había hecho fuerte en al fe sin que yo me diera cuenta de ello. Los demonios tenían miedo de Sesame! Estaba demasiado feliz porque ya no tenía miedo de ningún demonio.

Oré poderosamente, llena de fuego, mientras una gran serpiente se desplazó hacia mí con una expresión furiosa. Cuando ví la expresión, pensé para mi misma, “Este demonio va a hacer algo violento, porque alguien se lo ha ordenado”. A medida que la serpiente se iba acercando, su expresión se hacía más desagradable. Cambió en varios colores y deslizó la cola hacia atrás y se colocó delante de mí. Tomé la culebra y la lancé contra la pared, gritando “Tú, demonio! En el nombre de Jesús, huye de aquí!” y con un ruido fuerte, el demonio se desvaneció.

El demonio que agarró Haak-Sung que se estaba escondiendo en la pared, todavía estaba sangrando por la nariz y estaba frente a mí, Entonces lo agarré y lo arrastré. Tenía coagulos de sangre en toda la nariz, tomé esos y se los coloqué en el cuerpo. El demonio gritó, diciendo: “Yuk, estoy sucio!”

Rápidamente, respondí, “Qué significa sucio para ti! Tu lo eres!”. El demonio gritó, “Qué dijiste? Me aseguraré de que termines en el infierno!”. No podía creer lo que estaba escuchando. “Qué? Iré al infierno? No me hagas reir! Tengo a Jesús dentro de mi – entonces tu nunca podrás tocarme!”. Al mismo tiempo que jalé su nariz, lo golpeé. La nariz del demonio comenzó a sangrar profusamente y se fue corriendo.

Luego, un demonio que me recordó al dibujo animado chino Kang-She se me acercó. “Mira, pequeña, esto es realmente divertido!” y empezó a quitarse su vestidura. En ese momento, cuando ya había terminado de quitarse la ropa, ví incontables insectos, ciempiés, milpiés, caminando por todo su cuerpo. El demonio se me acercó. “Demonio! Tu eres asqueroso, me disgustas! Jesús! Por favor! Ayúdame!”. Con urgencia, llamé al Señor, cuando él apareció lanzó al demonio fuera. Le agradecí sinceramente, diciendo, “Jesús! Muchas gracias!” Jesús sonrió y cariñosamente me acarició la cabeza. “Mi amada Sesame! Tu fe ha crecido muchísimo! Ora con diligencia!”. Jesús estaba usando una vestimenta especial dorada con un corazón rojo en su pecho del cual, irradiaban varias luces.

Cuando Jesús se fue, apareció un demonio disfrazada como una vieja abuela apareció. La vieja tenía una gran hacha en una mano y usaba una vestidura negra. Ella gritó, “No ores! Lo haces después! No tienes porque orar hoy, verdad? Porqué insistes en orar hoy? Hazlo mañana! De todas maneras Jesús vendrá a tu encuentro cuando tu decidas orar!”. Luego, ella continuó hablando más fuerte, “La próxima vez! Hazlo la próxima vez! Mañana! Mañana!” y lo que yo respondí fue, “Hey, tu, en el nombre de Jesús, huye de mí!”. Luego, ella desapareció.


Lee, Yoo-Kyung:

Mientras estaba orando, un demonio con cabello corto y usando ropas blancas con zapatos de goma se me acercó y comenzó a hablar: “Tu! Hey! Tu! Me debes una disculpa, no?” No podía creer lo que estaba escuchando. Respondí, “Porque debo disculparme contigo? Tu constantemente me estás molestando y cada vez que tienes oportunidad buscas distraerme de mi oración” y el demonio comenzó a ridiculizarme. Le dí una cachetada y él respondió con otra de vuelta. “Te atreves a cachetearme? Vete de aquí! Te mataré!”, Estaba enojado, entonces le saqué los ojos y los lance lejos. El demonio comenzó a llorar fuerte, diciendo, “Oh no, mis ojos! Devuélveme mis ojos!” cayendo de rodillas, y moviéndose alrededor buscando sus ojos. Cuando finalmente los encontró, se los colocó en sus órbitas pero al reves. Me eché a reír cuando ví su cara. La mejilla que el demonio me cacheteó comenzó a hincharse gradualmente. No había captado el hecho de que ligeras distracciones le habían permitido al demonio que me cacheteara. Me comprometí a vengarme del demonio dándole una paliza la próxima vez. Lo ví, y de repente, sentí algo en mi mano. Para mi sorpresa, estaba sosteniendo un demonio en forma de esqueleto por su pierna!

Inmediatamente, lo lancé para el otro extremo cuando su craneo se partió en dos, y con un chasquido, sus dientes se devolvieron hacia donde yo estaba. Tomó sus dos mitades de cráneo en sus manos y vino gritando: “Hey! Tu! Debes estar feliz!”. Entonces, yo pregunté, “Porque?”. Luego, el demonio djo, “Porqué Jesús vive en ti, no puedo entrar en tu corazón – aunque quisiera! Moriré!”. En el momento, en que escuché esto, solté la risa, diciendo, “Eso es correcto! Eres carne muerta! En el nombre de Jesús, vete de aquí!”. Con estas palabras, el demonio huyó rápidamente.

Un momento después, un demonio femenino usando una vestidura blanca se me acercó con lágrimas y con su cabello ondeando. “Soy yo! No tengas miedo!”le hice señas con el dedo de que viniera, y ella vino alegremente. Yo pregunté, “Qué pasa? Estás herida?”. Luego, ella respondió, “Ese bastardo, Haak-Sung me dió una paliza y esa peste, Joo-Eun también me golpeó!”. Esperé que ella se me acercara más, y cuando ella estuvo a mi lado derecho, le saqué los ojos con mis dedos. El demonio brincó del dolor, luego huyó.

Tan pronto como el demonio se fue, otro demonio femenino se acercó con muecas burlonas. “Hey! Tu crees que puedes echarme fuera tratandome de esa forma?”. Entonces, la tomé por su cabello y le dí vueltas y vueltas hasta que lo lancé. De repente, con un sonido fuerte, escuché, “Ay!, mi cabeza! Mi cara!”, le pedí a Jesús: “Jesús! Dame un hacha!”. Con el hacha que Jesús me dio, corté su cabeza en trozos, y sólo su cuerpo vino gritando, “Hey! Tu! No sientes compasión de mi?” Luego, ella caminó buscando su cabeza, diciendo, “Donde está mi cabeza? Donde está mi rostro?”

Quise ver a Jesús, entonces, lo llamé con todas mis fuerzas: “Papi, Papi!” El me saludó con una brillante sonrisa: “Mi querida Sesame! Tu eres magnífica! Mi Yoo-Kyung es capaz de vencer a los demonios con éxito de su territorio!” El Señor estaba realmente satisfecho con el hecho de que yo pudiera echar fuera los demonios y estuvo muy orgulloso de mí. Jesús dijo, “Yoo-Kyung cuando el pastor Kim te llame Sesame durante el sermón, respondele en voz alta. Confirmar eso en voz alta también es fe. Entiendes?”. Entonces, yo respondí con, “Si, Señor, Amén!”.

Pronto, los ángeles descendieron diciendo, “Hermana Yoo-Kyung! Tu has derrotado a los demonios, tu eres asombrosa. Mántenlo! Cuando los demonios te ataquen de nuevo, derrotalos y echalos fuera como lo has hecho antes!”. Ellos me aclamaron. Jesús sugirió que fueramos a visitar el cielo, entonces seguí a Jesús y a los ángeles al cielo.

Siempre amo y disfruto visitar el cielo. Arriba en el cielo, Yae-Ji y yo comenzamos a danzar en frente del Señor, y después de que danzamos un buen rato, le pedí al Señor: “Señor, por favor, dale lágrimas de arrepentimiento a la diaconisa Shin Sung-Kyung y a Joseph! Ambos desean orar la oración de arrepentimiento con abundantes lágrimas pero ellos no pueden llorar!”. Luego, el Señor replicó, “Puedo dar sólo lágrimas de arrepentimiento cuando la gente siceramente ora por arrepentimiento con todo su corazón!”.

Jesús dijo que la próxima vez que viniera al cielo, podría estar mucho más tiempo, pero que tenía que regresar, entonces fui escoltada hasta la iglesia de vuelta. Jesús me tocó la mejilla que me habían golpeado hoy, diciendo, “Querida Yoo-Kyung! Sé fuerte! Entiendes?”. El desapareció.